martes, 15 de octubre de 2013

32 años de presencia de las comunidades COIM en la Iglesia de San Miguel Sucumbíos (1981-2013)

El pasado seis de octubre en la Casa de las COIM (Comunidades para la Iglesia y para el Mundo) del Norte, la familia COIM se reunió para celebrar el 32 aniversario de su presencia en la Iglesia de Sucumbíos. Hubo un derroche de alegría, fe, esperanza y unión entre todos sus miembros y las comunidades, quienes compartieron esta gran festividad e hicieron su compromiso de seguir siendo fermento de la buena nueva de Jesús en cada uno de los lugares donde residen.
 
 
Numerosos ministerios, misioneros-as y miembros de comunidades y familias se unieron a compartir esta fiesta. La celebración Eucarística fue el centro de la programación. Durante la reflexión, se realizó un taller sobre la espiritualidad de Santa Teresita del niño Jesús. Algunas palabras claves fueron: vocación, caminito espiritual y el abandono en las manos de Dios.
 
 
En el momento de los compromisos, nuevos jóvenes, varones y mujeres, se unieron a la familia COIM, para vivir y compartir este carisma y espiritualidad nacidos del caminar de nuestra Iglesia Local. También las familias COIM y los antiguos miembros COIM solteros, renovaron su compromiso anual para seguir desde allí aportando a la vida de nuestra iglesia.
 
La celebración concluyó con un almuerzo comunitario y compartir fraterno.
 
 
Estamos agradecido@s porque Dios se sigue haciendo presente, animando y fortaleciendo a esta familia misionera para que continúe con su testimonio y tarea pastoral de manera más comprometida en estos tiempos de prueba que vive ISAMIS.
 
¿Qué son las COIM?
 
Son comunidades de laic@s (Familias o personas solteras) y presbíteros diocesanos incardinados, nacidas para afirmar y construir, donde estén, las iglesias locales y el desarrollo social e integral del pueblo. Nacieron el primero de octubre de 1981, con el apoyo y el acompañamiento de Monseñor Gonzalo López y bajo la inspiración del espíritu de la Iglesia de América Latina.
 
 
Santa Teresita del Niño Jesús, su patrona, es la fuente de espiritualidad que ha inspirado y sigue inspirando a las Coim. Ella propone un nuevo modelo de santidad, desde lo pequeño, desde la vida y lo cotidiano, para descubrir la vocación de cada cual en la Iglesia y en el mundo. También mueve a que cada miembro construya su caminito desde las posibilidades de su vida y desde su compromiso. Por último el proceso de despojo que ella vivió, lleva a “gustar a Jesús, querer lo que Jesús quiere hasta llegar hasta una alegría no sentida”.
 
La espiritualidad está centrada en descubrir a Dios en la sencillez de la gente pobre y en la cotidianidad de las comunidades, lo que va creando nuevos modelos de vida en el seguimiento al señor Jesús. Mateo pone en boca del Maestro estas inspiradoras palabras:<<Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a los pequeños. >> (Mt 11, 25)
 
Sobre el carisma de las COIM, se lee en la Guía: “Las COIM, son ante todo, COMUNIDADES, comprometidas a vivir y hacer vivir la utopía cristiana sobre la base de los grandes ideales y firmes convicciones”, en pocas palabras, ser sal, luz y fermento para afianzar la iglesia local y el compromiso por la liberación.
 
En la actualidad…
 
Las COIM están en Sucumbíos, Colombia y Paraguay. En Sucumbíos hay 13 familias COIM esparcidas por toda la provincia. En cuanto a los solteros hay 8 personas en dos grupos, uno en la zona campesina de Pacayacu y otro urbano en Nueva Loja, en estos están incluidos los PP. Incardinados Raúl Usca y Santos Maza. En Colombia, las COIM se encuentran en Bogotá y Medellín. Mientras que en Paraguay están en Ayolas.
 
 
Hacia dónde van y se proyectan…
 
Cada uno de los miembros de las COIM desde sus hogares, sus trabajos y su vida cotidiana, tiene la responsabilidad de evangelizar y a la vez trabajar en parte social, en el trabajo con los pobres.
 
Las COIM se proyectan a seguir construyendo una Iglesia y sociedad nuevas, siendo fermento en las realidades locales donde se encuentren. Su mística es estar en el mundo evangelizando las nuevas realidades, las nuevas tendencias y desafíos que el mundo contemporáneo presenta.
 
En Sucumbíos quieren afianzar la pastoral de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos - ISAMIS, siendo agentes y gestores de cambio. Su tarea urgente es reforzar las cuatro unidades de pastoral: Negra, Urbana, Campesina e Indígena. Quieren seguir evangelizando y haciendo presente a Dios en medio de esta realidad y de esta historia.
 
Agradecen los gestos de cariño y de amor que han testimoniado todos estos años tanto las comunidades como las organizaciones, l@s misioner@s, l@s amig@s y conocid@s. Pero agradecen especialmente a Dios porque les ha regalado este don y desafío: estar siempre en camino, haciéndose cada día, esforzándose cada vez por adentrarse en el misterio del Dios de la Vida y del Amor en medio de la gente más pobre y sencilla.

domingo, 13 de octubre de 2013

Reconocer la evidencia

Lc 17,11-19
 
A Jesús no le ha paralizado la persecución y la amenaza contra su propia vida. Tanto es así que no huye de un destino y final evidentes. Ha tomado muchas decisiones en su vida. Todas ellas responden al mismo dinamismo: que todos tengan vida abundante.
 
Evidentemente, para mantener esta aspiración y hacerla real, ha tenido que hacer su propio camino. Así, desapropiándose de sí se ha hecho dueño de sí. Y dueño de sí, se ha dado a la humanidad en un gesto de total autenticidad, libertad y gratuidad.
 
Por eso, sigue en camino. En el camino aparecen oportunidades continuas para vivir su desafío de Reino. Una de estas oportunidades se encarna en diez leprosos, diez excluidos y proscritos. Jesús los provoca cuando en el camino  se acercan a Él pidiendo curación. También provoca a quienes le escuchan: ¡vayan a los sacerdotes, ellos les ofrecerán la curación que buscan! Y efectivamente van. Se sienten curados antes de llegar a recibir una pureza acreditada por las autoridades religiosas.
 
El mensaje es claro: el sacerdocio del Templo es incapaz de curar. Un predicador insignificante, que transita los caminos de los excluidos y se mezcla con ellos sí lo es. Lo curioso está en que sólo uno de los que han experimentado la curación se atreve a reconocer algo tan evidente. Es samaritano. No tiene nada que perder. Su estigma social es doblemente contaminante: ser leproso y ser extranjero. Por eso entiende tan rápidamente el mensaje de Jesús. Se identifica con él que también es  una especie de proscrito, perseguido ideológica y realmente por los poderes y autoridades. La fe que hace aparición en este samaritano –considerado impío e increyente- está amasada en la solidaridad con Jesús de Nazaret. No es una fe doctrinal, sino una fe que se basa en la experiencia de haber sido liberado, curado y sanado por un hombre como él. Jesús afirma que es ésta la clase de fe capaz de salvar y la que permite que la gente recobre serenidad y paz.
 
A los ojos de Jesús y desde la experiencia de este pequeño hombre curado queda claro que el sacerdocio del Templo es incapaz de realizar su llamado original: congregar a los hijos de Dios dispersos y ofrecer salvación y curación al pueblo entero. Manteniendo en los márgenes a los leprosos, enfermos, mujeres, pobres, pecadores, extranjeros y prostitutas, lo único que hace es profundizar su lejanía de lo que Dios quiere realmente. Entonces su mensaje se hace hueco, ruidoso, estridente y moralista y no engendra vida.
 
La Iglesia misionera de Sucumbíos debe vigilar continuamente para que no se le cuelen los mecanismos de la opresión. Tiene constantes oportunidades PARA COLABORAR EN LA DESAPARICIÓN DE LAS FRONTERAS Y SALIR A LOS CAMINOS donde se encuentra la gente sufriente y donde se descubren las causas de la injusticia.
 

Ø  Y hacerlo como este Jesús, en medio de la persecución y amenaza por su convicción profunda de que deben desaparecer las fronteras - de la pureza, o de la raza, o de la ideología, o del género, o de la economía -  que inventan los poderosos y mantienen los intransigentes. Y no dejar  que a esta Iglesia se le arrebate el privilegio de la sencillez y la pobreza de medios.

Ø  El reto estará desde luego en nuestra capacidad para seguir saliendo a los caminos de la misma manera que hizo Jesús y ofrecer un tipo de salvación que no puede producirse desde los cálculos del poder, la conformidad con la injusticia, el fanatismo, el moralismo o la ambición religiosa.

 

Quizás se nos conceda poder ver cómo surge una fe en la gente mucho más honda y profética, nacida del encuentro amistoso con ese Jesús que  se enorgullece de quienes intentan hacer con sus vidas lo mismo que Él hizo con la suya y respalda todos los intentos de aquellos y aquellas que son capaces de ver algo mucho mejor y reconocerlo agradecidos, mientras buscan la bendición de la oficialidad religiosa.
 
Mientras, nos podemos preguntar…  

-         Si nuestra creatividad y capacidad de retar se parece a la provocadora palabra de Jesús que evidencia lo que hay: vayan a los sacerdotes y busquen en ellos la curación.

-         Si en función de las respuestas que recibimos, podemos calibrar o no la hondura de la fe en las personas y los grupos y podemos percibir dónde se encuentran las raíces de la exclusión, la discriminación y la tenacidad de las fronteras: “¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?"

-         Si más allá del poder que podamos ostentar, hay una autoridad evangélica que podemos ejercer para que muchos y muchas puedan levantarse de sus postraciones y seguir caminando en paz: Levántate, vete; tu fe te ha salvado."

viernes, 11 de octubre de 2013

MISIONES DIOCESANAS EN NUEVA LOJA-LAGO AGRIO



14 -20 de octubre 2013


“Por todo el pueblo comienzan las misiones

han nacido las flores en la tierra,

y se escucha el Evangelio por doquiera

porque ha llegado el tiempo de las canciones”.

Así comienza la bonita canción “Amas a Sucumbíos”, creada hace muchos años por nuestra recordada Amada Bravo y Gonzalo Encarnación.

La canción nos habla del compromiso misionero. Sí, es que es una de las características de nuestra Iglesia. Una Iglesia que se tomó en serio el mandato de Jesús: “Vayan, pues, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos…” Mt. 28, 19. Se trata de ir y hacer discípulas y discípulos, porque el Señor lo manda para extender su Reino. Una Iglesia que no se encierra en el templo, sino que sale al encuentro con la Vida. Esta experiencia misionera se ha visto respaldada por la conciencia misionera eclesial latinoamericana de los congresos misioneros latinoamericanos COMLAs, hoy conocidos como congresos americanos misioneros CAMs.  Y Aparecida sentó la firma con el tema: “Discípulos misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en El tengan Vida”.

“Testimonia con valentía tu fe” nos dice el slogan del DOMUND de este año.

Esta Iglesia Misionera celebra con alegría el DOMUND, en este octubre misionero. Y ya acercándonos a cerrar el Año de la Fe, nos animamos a vivir el lema: comparte tu fe. Fe en el Señor Jesús, que hemos aprendido en este caminar de Iglesia Comunidad, una fe comunitaria para seguirle juntas y juntos a Jesús que mueve la montaña del egoísmo. Esa fe que hemos recibido en el bautismo y que nos ha capacitado en la dignidad de hijas e hijos de Dios. Consagradas y consagrados en la obra del Padre. Somos misioneras y misioneros del Evangelio del Señor. Hay que seguir anunciando Buenas Nuevas para nuestro pueblo. Con el Evangelio del domingo pasado, como discípulas y discípulos, seguimos pidiendo: “Señor, auméntanos la fe” en estas Misiones y siempre.

Por eso, asumiendo el compromiso misionero emanado de la pasada XXVI Asamblea Diocesana, vamos a retomar las Misiones Populares Diocesanas en nuestra ciudad de Nueva Loja, del 14 al 20 de octubre.  En ISAMIS, siempre hemos realizado las misiones populares en las diferentes zonas y sectores, y ahora hemos recuperado este carácter.  Desde hace pocos años atrás Nueva Loja, se ha configurado en una ciudad muy dinámica y diversa, que nos desafía en la tarea de anunciar el Evangelio. ¿Estamos leyendo la realidad del fenómeno urbana que ha impulsado la globalización?  ¿Nuestro anuncio del Evangelio, responde a esa realidad, especialmente los empobrecidos, que tanto nos insiste Francisco? ¿Qué Iglesia estamos anunciando la de la misericordia o la de la condena aliada a los intereses más mundanos de este mundo? En esta Misiones nos suena tan viva y presente la voz del apóstol Pablo, “Ay de mí si no anuncio el Evangelio”.

“Hoy que las sectas destrozan a las viñas”,

Que tan actuales esas palabras de la canción “Amas a Sucumbíos”, y que profundo desafío en estas Misiones. Pero no nos preocupa lo que comúnmente llamamos despectivamente sectas. Sí nos preocupa la actitud sectaria que al interior de la misma Iglesia se ha forjado este tiempo, y ha producido confusión, indiferencia y ha llenado de descrédito a nuestra Iglesia, y como consecuencia el impulso de una Iglesia paralela. Nunca en la historia en Sucumbíos se ha recibido tanta agresión de lo que mal llamamos sectas, que dé mismos hermanos que compartían nuestro mismo plato.  Pero esta es la realidad de hoy y para esto también son las misiones, para avanzar en la unidad.

Vamos a actualizar el mandato misionero de Jesús. El programa preparado nos espera, en las diferentes comunidades, sectores y parroquias de Nueva Loja, dejémonos misionar por Jesús. Las reuniones preparatorias, los ministerios, los encuentros y celebraciones en las comunidades, las visitas familiares, los momentos de oración, de formación, y concluiremos celebrando el 20 de octubre, a las 10:30 horas en la Catedral N. Sra. del Cisne, el día del DOMUND, porque todas y todos somos misioneras y misioneros.

No lo apagarán océanos y ríos,

Porque tu amas también a Sucumbíos”.

martes, 8 de octubre de 2013

El Papa convoca un Sínodo de Obispos extraordinario sobre la familia

Del 5 al 19 de octubre de 2014 en Roma
 
 
Francisco ha puesto en marcha la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos que se celebrará del 5 al 19 de octubre de 2014 bajo el lema 'Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización', según ha informado la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
 
Según ha indicado la prensa italiana, el Pontífice ha participado personalmente en la reunión de la Secretaría del Sínodo de los Obispos este lunes por la tarde y este martes por la mañana para definir el tema de la asamblea sinodal y la nueva modalidad de realización.
 
Entre los miembros del consejo de la Secretaría del Sínodo se encuentran tres cardenales del G8 vaticano que son el arzobispo de Bombay (India), Oswald Gracias; el arzobispo de Kinshasa (República Democrática del Congo), Laurent Monsengwo y el arzobispo de Sydney (Australia), George Pell.
 
Precisamente, el Papa ya abordó la semana pasada con el Consejo de ocho cardenales que le asesorarán en el gobierno de la Iglesia el nuevo modo de celebración del Sínodo y el tema sobre el que tratará, según informó el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.
 
También trataron el asunto con el nuevo secretario del Sínodo de los Obispos, el arzobispo Lorenzo Baldisseri, pues al ser el Sínodo "una prioridad" consideraban "urgente" comenzar a prepararlo.
 
Según adelantó el pasado mes de septiembre el Papa Francisco, se espera que el tema del Sínodo también abordará la cuestión de los divorciados y las nulidades.
 
Lombardi ha destacado la importancia que le da el Papa a "la participación responsable del episcopado de las diversas partes del mundo" en la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos que se celebrará bajo el lema 'Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización'.
 
Lombardi ha apuntado que "este es el modo en que el Papa desea llevar adelante lareflexión y el camino de la comunidad de la Iglesia, con la participación responsable del episcopado de las diversas partes del mundo".
 
Además, ha destacado la importancia de que la Iglesia "se mueva comunitariamente en la reflexión y en la oración" y defina "orientaciones pastorales comunes en los puntos más importantes --como la pastoral de la familia-- bajo la guía del Papa y de los obispos".
 
En esta línea, ha insistido en que se necesita un camino en plena comunión con la comunidad eclesial para que no se propongan soluciones particulares desde oficinas locales, algo que, según ha añadido, "podría conducir a confusión".
 
El procedimiento habitual del Sínodo prevé la realización del 'Instrumentum laboris' basado en las aportaciones de los episcopados del mundo, como ocurrió en el último celebrado en octubre de 2012 sobre 'La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana'.
 
(Rd/Ep)

 

domingo, 6 de octubre de 2013

43ª ASAMBLEA MISIONERA DE EQUIPOS DE VIDA


El pasado 26 y 27 de septiembre celebramos la 43 ª Asamblea Misionera en el Centro de Formación ISAMIS. Con espíritu fraterno para celebrar nuestra fe y reflexionar sobre nuestra práctica en el acompañamiento pastoral a nuestro pueblo, nos encontramos alrededor de 40 misioneros y misioneras de los diferentes equipos misioneros de nuestro Vicariato, presididos por el P. Adelio Pascualotto, Pro-Vicario recientemente incorporado, ante la ausencia de Mons. Mietto de vacaciones y gestiones en Roma. El evento fue algo sencillo, pero el espíritu muy altivo.
Dos fueron los temas centrales de la Asamblea: Evaluar el Plan de los Equipos Misioneros de Vida y la situación económica de nuestra Iglesia. En cuanto al Plan, mediante el esquema Logros, Dificultades y Propuestas evaluamos las 6 líneas vigentes: Espiritualidad, Fraternidad, Inserción e Inculturación, Formación, Autofinanciamiento y Equipos Misioneros Ampliados. El revisar detenidamente cada línea nos permitió levantar propuestas en dirección de la responsabilidad pastoral. Entre algunas de las propuestas asumidas por la Asamblea podemos mencionar las siguientes:
ü  La recuperación del Equipo de Acompañamiento a los equipos misioneros. Este Equipo nos recuerda al Equipo Volante de años atrás.
ü  Acompañar y vigilar el proceso de perdón y reconciliación que se ha acordado en la ADP en el equipo y en otros equipos misioneros.
ü  Formarnos e informarnos de manera crítica sobre la realidad social, económica y política a nivel provincial y nacional.
ü  Fortalecer y acompañar cada unidad de pastoral para responder a su identidad propia.
ü  Participar, involucrarnos y acompañar desde una pastoral social cercana a los problemas del pueblo.
ü  La recuperación de la cuarta semana en los equipos que no la tienen.
ü  Llegar a un acuerdo en Asamblea conjunta sobre el compartir.
ü  Establecer criterios para la conformación de los equipos misioneros ampliados.
 
De esta manera se retomaba y recuperaba el Plan de los Equipos importante orientación para el todo el cuerpo de los misioneros
 
Posteriormente, dedicamos todo el día viernes 27 a la revisión de la situación económica del Vicariato. Punto altamente importante por la situación de caos que se ha vivido este tiempo en el Vicariato. Para esto dedicamos un primer momento a la revisión de los Servicios de la Pastoral Social y sus proyectos en cuanto a la sostenibilidad económica de los mismos, por lo que se sugirió que el Consejo Jurídico realice un seguimiento de los proyectos. Fue relevante el avance en el autofinanciamiento conseguido por la Radio Sucumbíos. Posteriormente tuvimos un amplio informe de la Procuradora, con lo cual nos dedicamos a estudiar detenidamente sobre todo enfatizando la búsqueda de alternativas para la recuperación económica. Este trabajo fue compartido en la Asamblea Diocesana Extraordinaria.
 
Algo muy significativo fue la recuperación del tripartito impulsado por la Pastoral del Compartir, que aunque cuantitativamente no signifique algo muy grande, sin embargo es significativo en dirección de una economía del bien común, del compartir, como lo quiso Jesús. Vale la pena el proceso económico iniciado hace diez años atrás y que iba en crecimiento pero que se vio truncado por el conflicto. Pero el tiempo está cumplido
 
Otro punto importante fue el que señaló el Pro-Vicario, en cuanto al esfuerzo por poner en orden la administración y contabilidad luego de todo lo que ha ocurrido en este tiempo de conflicto. El P. Adelio reconoció la manipulación y desaparición de archivos de la administración durante estos tres últimos años, lo cual es muy conocido públicamente por las manos que secuestraron la administración este tiempo.  Esto nos recordaba todo el montaje del Caso Putumayo, que fue tan organizado pero que parece que pasó de moda.
 
Sentimos la ausencia del grupo determinado de agentes pastorales incorporados últimamente para colaborar en el caminar de nuestra Iglesia y, que teniendo un rol importante en estos tiempos, no estuvieron para compartir esta preocupante situación de la economía en la Iglesia. Más bien se sigue demostrando que este sector de agentes pastorales está sosteniendo un trabajo paralelo.
 
Así realizamos la Asamblea Misionera en su edición 43. Son asambleas que se realizan anualmente que posibilitan el encuentro de los agentes pastorales, religiosos, sacerdotes y seglares a tiempo completo de todos los carismas que son actores directos de la evangelización en la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos. Encuentro de oración, de celebración de la fe, estudio y reflexión de algún tema en especial y revisión de nuestro papel ministerio que tiene que estar al servicio de la comunidad, de la Iglesia local. Ningún año ha dejado de celebrarse esta Asamblea, ni en el terremoto en el 87, ni en el tsunami de estos 3 años.
 
La Asamblea de Aparecida del 2007, nos animó a recuperar el carácter de discípulos y discípulas, misioneros y misioneras de nuestra fe, desde 1971 asumimos la dimensión misionera adecuada para estas tierras. Pero el vivir nuestro ser misioneros y misioneras requiere comunión y encuentro, y esto lo hacen posible las asambleas, las asambleas de misioneros patrimonio de esta Iglesia. Saludamos una vez más a Gonzalo en su cumpleaños, el visionario que vislumbró la necesidad de aglutinar el rebaño para centrar todo nuestro esfuerzo misionero, nuestro celo por el Evangelio en la ardua tarea pastoral de esta linda tierra que se llama Sucumbíos.
Ese patrimonio que son las asambleas misioneras nos ayudan a comprender nuestra Iglesia de Sucumbíos, ofrecemos entregarles próximamente, sus motivos, inicios, historia y su significado en la construcción de la Iglesia Local.
 

ESO SÍ ES FE

6 OCTUBRE 2013 – ESO SÍ ES FE
 
¡Tengan cuidado! La indicación permanente del Maestro a los discípulos y discípulas. Hay que tener cuidado y vigilancia porque la realidad es engañosa y también hay que vigilar sobre los propios engaños.
 
Esa llamada a la vigilancia por parte de Jesús puede provocar cierta angustia y temor. Por eso, desde ciertos miedos se puede decir: ¡auméntanos la fe! ese temor que sobreviene cuando las palabras de Jesús producen conflicto interno con lo que durante mucho tiempo se ha ido asentando dentro de uno como criterio de vida. Ese romper esquemas por su parte en los discípulos les hace entrar en crisis y buscar inmediatamente una salida: auméntanos la fe.
 
Entonces Jesús, lo mismo que les ayuda a descubrir dónde está la verdadera alegría, les dice qué es verdaderamente tener fe. En primer lugar, la fe consiste en el cuidado y la capacidad para no escandalizar al pobre. No escandalizarlo con el ruido de las propias prepotencias que no escuchan su clamor silencioso, no escandalizarlo con las actitudes de seguridad, control y dominio. En segundo lugar, tener fe es cultivar un corazón capaz de seguir dándose la oportunidad de perdonar a quien se arrepiente de la ofensa cometida. Eso implica mucha apertura al otro, cierta dosis de inteligencia emocional, pero sobre todo la CAPACIDAD Y DECISIÓN DE RIESGO por esos pequeños y pequeñas.
 
Eso sí es fe: mantener la confianza a pesar de la inseguridad que genera el romper los propios esquemas que quieren darse pero con cierta medida. Jesús propone en cambio confiar y creer a fondo perdido para que avance el Reino. ¿Encontrará esta fe en nosotros.as?

sábado, 5 de octubre de 2013

RECUPERAR LA ALEGRÍA

Lc 10,17-24 5 OCTBRE 2013 - RECUPERAR LA ALEGRÍA



Estamos en misión. Esto significa que escuchamos el llamado de Jesús a ponernos en camino. Y hacerlo sabiendo que se nos empuja a vivir en medio de lobos. Ésta es la experiencia de un hombre que no sólo ha profundizado en la condición humana sino que el “padecer” con ella le ha llevado a tener clara conciencia de lo que está sucediendo. No es la conciencia del político, ni tampoco del hombre religioso. Ni de un agrio crítico social. Es la conciencia de alguien que “sabe lo que pasa”. Sabe de la conflictividad de la vida, sabe de las relaciones interesadas, de la ambición y de la maldad. Por eso, quiere que quienes le siguen estén en vigilia y preparados y que vivan lo que Él mismo ya está experimentando.

¿En qué consistiría esa preparación y experiencia? ¿En saber articular maravillosos discursos? ¿En estar al hilo del último chisme? Desde luego que no. La vigilancia que es condición del seguimiento es: NO DEJARSE LLEVAR POR LA AMBICIÓN Y LOS DESEOS DE PODER EN LA VIDA COTIDIANA. Y vivir sencillamente como gente entre la gente, aprender con ella, estar en clave de compartir la vida, ESCUCHAR HONDAMENTE y al fin, poder ofrecer paz y esperanza.

La ambición y el poder es una tentación de la que hay que huir. El bastón de mando o seguridad, las previsiones de futuro y la acumulación van de la mano del poder. Parece que los discípulos se meten en esa aventura. Vuelven y comunican.

Sin embargo, Jesús se da cuenta de que no están del todo en su misma dinámica, que en realidad su alegría es bastante frágil. ¿Por qué? Y es que vienen contentos porque se les someten los demonios. Sienten que han ejercido un poder sobre el mal. Ese orgullo les produce alegría. Pero para Jesús no es la alegría del Reino de Dios.

No parecen expresar alegría por haber experimentado en propia carne la desnudez de sentirse tan pequeños como la gente con la que han compartido, por las experiencias de encuentro, por los signos de paz que han reconocido en medio de la dureza… sienten alegría sino porque se les someten los demonios.

Ese gozo tan frágil y poco duradero es el que Jesús quiere que disciernan porque tiene su base en esa parte del “yo” que no se conmueve lo más mínimo ni tampoco pone en crisis la propia manera de entender la vida, los criterios, ni mueve a cambio alguno sobre las actitudes.

No, la alegría de Jesús, la alegría verdadera viene de otro lugar. Viene de una forma especial de contacto con el pobre en quien Dios revela su sabiduría. El pobre no es alguien a quien paternalista o maternalistamente hay que auxilia. El pobre es un sujeto, una persona en quien Dios trabaja la sabiduría. Jesús se identifica plenamente con ellos y ellas en la medida que también “sabe lo que pasa” y deja trabajar a Dios en Él. Esa sabiduría no es una consecución voluntarista ni fruto del esfuerzo sino puro don de Dios que confunde a los llamados sabios y entendidos de este mundo.

También Francisco de Asís, cuya fiesta celebramos recientemente, ha comprendido y experimentado esta clase de alegría dando un pequeño paso: despojarse de toda atadura y de toda relación con lo que sea poder, ambición o vanagloria.

Por eso, para Jesús los reyes y algunos profetas no pueden disfrutar de este tipo de gozo, puesto que están atados por ambiciones, poderes y prestigios y no entran por la puerta del pobre.

El reto que esta Palabra nos trae es inmenso. No sólo porque las situaciones de injusticia son globales y hay que denunciarlas y combatirlas, sino porque cuestiona abiertamente la mentalidad y actitudes de los discípulos y discípulas de Jesús quienes pueden dejarse esclavizar fácilmente por las ambiciones y poderes. Jesús viene a interpelar a su Iglesia a que tenga la valentía de cuestionar su propia estructura de poder, sea patriarcal o de otro tipo para que pueda recuperar el gozo y la alegría que viene del evangelio. Podemos preguntarnos: ¿de dónde viene la fuente de nuestra alegría?

Si examinamos con verdad nuestras alegrías, quizás descubriremos agazapada y oculta una ambicioncilla oculta para combatir. Si lo hacemos, Dios nos hará a imagen de Jesús, el que sabe.

miércoles, 2 de octubre de 2013

FELICITACIONES EN TUS 80 AÑOS


 
Hace un año con motivo de tu cumpleaños comenzamos a activar la Vigilia Permanente.

Te recordamos y te agradecemos siempre.

Eres el Obispo Emérito en el exilio, y seguimos adelante.

Y te recordamos por aquel legado: “en ISAMIS sucederá lo que ustedes quieren que suceda”

Así comenzamos a celebrar el I Aniversario de la Vigilia Permanente.

“Gracias Gonzalo amigo,

cumpliste con tu misión…”

martes, 1 de octubre de 2013

EN EL CORAZÓN DE LA IGLESIA, YO SERÉ EL AMOR!!!

… siento la vocación de guerrero, de sacerdote, de apóstol, de doctor, de mártir. En una palabra, siento la necesidad, el deseo de realizar por ti, Jesús, las más heroicas hazañas... Siento en mi alma el valor de un cruzado, de un zuavo pontificio. Quisiera morir por la defensa de la Iglesia en un campo de batalla...
 
Siento en mí la vocación de sacerdote. ¡Con qué amor, Jesús, te llevaría en mis manos cuando, al conjuro de mi voz, bajaras del cielo...! ¡Con qué amor te entregaría a las almas...! Pero, ¡ay!, aun deseando ser sacerdote, admiro y envidio la humildad de san Francisco de Asís y siento en mí la vocación de imitarle renunciado a la sublime dignidad del sacerdocio.
 
(…) Tengo vocación de apóstol... Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las cinco partes del mundo, y hasta en las islas más remotas...
 
Quisiera ser misionero no sólo durante algunos años, sino haberlo sido desde la creación del mundo y seguirlo siendo hasta la consumación de los siglos...
 
Pero, sobre todo y por encima de todo, amado Salvador mío, quisiera derramar por ti hasta la última gota de mi sangre...
 
¡El martirio! ¡El sueño de mi juventud! Un sueño que ha ido creciendo conmigo en los claustros del Carmelo... Pero siento que también este sueño mío es una locura, pues no puedo limitarme a desear una sola clase de martirio... Para quedar satisfecha, tendría que sufrirlos todos...
 
(…)
 
Como estos mis deseos me hacían sufrir durante la oración un verdadero martirio, abrí las cartas de san Pablo con el fin de buscar una respuesta. Y mis ojos se encontraron con los capítulos 12 y 13 de la primera carta a los Corintios...
 
Leí en el primero que no todos pueden ser apóstoles, o profetas, o doctores, etc...; que la Iglesia está compuesta de diferentes miembros, y que el ojo no puede ser al mismo tiempo mano.
 
... La respuesta estaba clara, pero no colmaba mis deseos ni me daba la paz...
 
Seguí leyendo, sin desanimarme, y esta frase me reconfortó: «Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino inigualable». Y el apóstol va explicando cómo los mejores carismas nada son sin el amor... Y que la caridad es ese camino inigualable que conduce a Dios con total seguridad.
 
Podía, por fin, descansar... Al mirar el cuerpo místico de la Iglesia, yo no me había reconocido en ninguno de los miembros descritos por san Pablo; o, mejor dicho, quería reconocerme en todos ellos...
 
La caridad me dio la clave de mi vocación. Comprendí que si la Iglesia tenía un cuerpo, compuesto de diferentes miembros, no podía faltarle el más necesario, el más noble de todos ellos. Comprendí que la Iglesia tenía un corazón, y que ese corazón estaba ardiendo de amor.
 
Comprendí que sólo el amor podía hacer actuar a los miembros de la Iglesia; que si el amor llegaba a apagarse, los apóstoles ya no anunciarían el Evangelio y los mártires se negarían a derramar su sangre...
 
Comprendí que el amor encerraba en sí todas las vocaciones, que el amor lo era todo, que el amor abarcaba todos los tiempos y lugares... En una palabra, ¡que el amor es eterno...! Entonces, al borde de mi alegría delirante, exclamé: ¡Jesús, amor mío..., al fin he encontrado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor...! Sí, he encontrado mi puesto en la Iglesia, y ese puesto, Dios mío, eres tú quien me lo ha dado... En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el amor... Así lo seré todo... ¡¡¡Así mi sueño se verá hecho realidad...!!!
 
 
Hoy, fiesta de Teresita, queremos compartir y celebrar con ella esa pasión misionera. Hace cinco años sus restos pasaban por nuestra Iglesia de Sucumbíos. Y nos contagiaba de ese amor y de esa pasión por “las almas” (las personas).
 
El espíritu misionero de la Madre Teresa, y la pasión de Teresita… han motivado a lo largo de la historia a muchos Carmelitas a vivir ese espíritu misionero. Promotores de Propaganda Fide. Grandes misioneros en Persia, en la India, en México, en América Latina… Este espíritu y esa pasión fueron los que movieron a Mons. Gonzalo y al grupo de Carmelitas a vivir este gran amor a la Iglesia y a comprometerse en la construcción de una Iglesia Misionera, capaz de ser Buena Noticia para la gente de Sucumbíos.
 
Y ese fue el Espíritu que Monseñor Gonzalo quiso infundir en las COIM. Para que desde las bases, las familias y las comunidades, llenas de ese espíritu y de esa pasión, se constituyeran en el fermento y en la fuerza para una Iglesia viva, alegre, desde los pobres y para los pobres como quiere el Papa Francisco, una Iglesia misionera capaz de llevar el mensaje de esperanza y de vida que nos trajo Jesús.
 
Por eso queremos hoy día solidarizarnos con los Carmelitas de Sucumbíos, con las COIM, y con toda la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos y celebrar con ellos la vida y la pasión de esa gran mujer que fue Teresa de Lisieux. Al tiempo que le pedimos que siga haciendo caer sobre la Iglesia de Sucumbíos esa lluvia de rosas que prometió, para conseguir la Paz y la Reconciliación.

Teresita y el Carmelo Misionero en Sucumbíos

 
Para entender el lenguaje que la santa utiliza, que muchas veces implica la elección de lo último, de lo inútil, hay que tener en cuenta el contexto francés del S. XVIII que destaca y exagera la EFECTIVIDAD como único criterio. En la vida había que buscar siempre lo eficaz, lo útil, lo práctico, de allí que ser Carmelita suponía una elección totalmente absurda, fuera de la lógica de la ilustración; ser monja podría ser aceptable, pero ser de clausura y con una rigidez tan grande como el Carmelo Francés, resultaba verdaderamente un absurdo, de allí que optar por carmelita implicaba ser ignorante, inútil, con temor a la vida.
 
La experiencia del Carmelo Sucumbiense viene a ser otro tanto… lanzarse a una experiencia poco convencional de vivir el Carmelo, enclavado en una eclesiología provocada por el Concilio Vaticano II y avalada en las Conferencias Episcopales Latinoamericanas, que desafía a romper esquemas manteniendo lo esencial, resultaba verdaderamente absurdo: “Por estos tiempos, pasé por momentos de gran sequedad. Jesús parece dormir mientras se hunde la barca, sin embargo… El amor todo lo puede: las cosas más imposibles no le parecen difíciles. Jesús no mira tanto la grandeza de las obras, ni siquiera su dificultad, cuanto el amor con que se hacen...”
 
La “Efectividad” como criterio del mundo de hoy, puede dejar de lado una genuina experiencia del Carmelo en la misión, esto es: la experiencia de Teresita en la pobreza, es decir, en el abajamiento, anonadamiento, a imagen de Dios que revela su amor total en la Kénosis de Cristo. Es la manera en que Teresita vivió la pobreza y es la manera en que el Carmelo Misionero de Sucumbíos vive al hacerse pueblo llano, caminando junto a hermanos y hermanas en comunión de ministerios, compartiendo y anunciando la frescura de Cristo, en el anonadamiento al que los poderes de este mundo quieren someter la luz.
 
De allí que la presencia del Carmelo de Teresita, en sus múltiples carismas; COIM, Carmelo Teresiano, Compañía de Santa Teresa, pero sobre todo pequeñas Comunidad Eclesiales de Base y laicos/laicas comprometidos sigue, desde lo pequeño, siendo luz: “Me aplicaba, sobre todo, a la práctica de las virtudes pequeñas, al no tener facilidad para practicar las grandes. Así, por ejemplo, me gustaba plegar las capas que dejaban olvidadas las hermanas y prestarles todos los pequeños servicios que podía”.
 
Que el recuerdo de este 1 de Octubre nos traiga esperanza y deseos de volver a leer a Teresita y de escuchar a las aves que desde el silencio de la noche cantan “por todo el pueblo comienzan las misiones...”
 
“A un místico se lo escucha, como cierto tipo de aves, solo en el silencio de la noche: por eso frecuentemente un místico no tiene mucha importancia su mundo. Da que hablar, sin embargo, después de cierto tiempo, en el silencio de la historia, para, las almas afines a él que están escuchando” (Sóren Kierkegaard).
 
Vinicio Pástor,
Misionero