sábado, 6 de julio de 2013

Dentro de la conmemoración , anhelo y lucha, compartimos la homilía de la Misa celebrada en Sta. Teresita en Quito.

Jesús Arroyo, Carmelita, Misionero, Formador…
Homilía de Fr. Marcelo Sarmiento ocd
Quito, 28 junio de 2013
 
 
Hoy nos sentimos una sola familia, bienvenidos hermanos sacerdotes, religiosos y religiosas de la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos, Carmelo Seglar, grupos parroquiales, hermanos y hermanas misioneras, y amigos que conocieron y compartieron muchos momentos de vida y esperanza con nuestro hermano el P. Jesús Arroyo, quien hace un año el Señor le llamó a participar de su gloria para siempre.
 
Se dice que todos venimos al mundo con una misión, y que la vamos descubriendo en la medida en que avanzamos. El tiempo pasa rápido, pero encontramos momentos especiales, momentos de gracia que han dejado en nosotros una huella profunda, que se han concretado en una vida de amor, entrega, alegría, generosidad, ternura.
 
Al Padre Jesús Arroyo se le puede poner muchos adjetivos detrás de su nombre, posiblemente, éste de MISIONERO encierra en sí, el resto de los otros calificativos.
 
Compartir la vida de alguien en pocas palabras, no es fácil, y nunca llegaremos a expresar lo que verdaderamente esa persona ha significado para cada uno. Como decía Gandhi, cuando le pedían que diera algún mensaje al mundo, y él decía:   “mi mensaje es mi vida”.
 
Presentaremos algunos rasgos  que fueron haciendo de Jesús Arroyo un carmelita y un gran misionero por estas tierras ecuatorianas.   
 
Misionero
 
Parece ser que descubrió muy pronto lo que lleva consigo el nombre de cristiano, y el niño y joven Jesús se lo tomó también en serio. Ser bautizado y ser cristiano es ser enviado por Dios mismo a cumplir una misión. Se hará realidad esta Misión aquí en Ecuador y la mayor parte de su vida misionera la realizó en Sucumbíos y en la Iglesia San Miguel, llamada popularmente ISAMIS.
 
Dos etapas, interrumpidas por unos años de estudio en Ávila y Roma, más unos años en Quito, ejerciendo de Formador y Superior de la Delegación, a la vez llenan su vida misionera. La primera, con sus años jóvenes y lleno de ilusiones, sueños y proyectos, en Lago Agrio, trabajando a tope en la Pastoral Urbana y Campesina y la segunda, en el mundo de los indígenas, con las Nacionalidades Shuar y Kichwa.
 
Aunque sólo a Jesús, el de Nazaret, le cuadra aquello de que “todo lo hizo bien”, de nuestro hermano Jesús Arroyo pudiéramos decir otro tanto, salvando las distancias. Siempre demostró ser una persona que vivía el ideal de la vida. De sueños grandes hasta ser tachado de iluso, por algunos que tal vez no soñaban nunca en nada. De los grandes proyectos que se intentaron llevar en esta Iglesia pequeña de ISAMIS:
 
-        La puesta en marcha de las Comunidades de Base
-        El proyecto de Alfabetización
-        Las Cooperativas Campesinas
-        Los Ministerios y el Diaconado permanente
-        La creación de Radio Sucumbíos, de la que fue el primer Director
 
En las Asambleas Diocesanas, celebradas cada año para evaluar y programar, Jesús Arroyo era un puntal principal para orientar todos estos temas fundamentales de la vida de la Iglesia que comenzaba y en la que había que colocar buenos cimientos.
 
No resultaba fácil llevar hacia delante, este proyecto de Iglesia, a pesar de que el Vaticano II y Medellín invitaban a emprender este camino de una Iglesia comunidad, ministerial y participativa… La iglesia, como la sociedad civil de Sucumbíos, apenas estaban naciendo. Las personas venían de todas las provincias con sus tradiciones, costumbres y prácticas muy arraigadas. Por eso es que, a veces, el mismo P. Jesús se encontraba con dificultades prácticas en su pastoral, como aquella del “agua bendita…”: “Entonces Padre, me va a bendecir el agua…?”, le suplicaba una señora después de un diálogo largo para hacerle entender que había cosas más importantes que bendecir agüita… “Vea que lo importante es la Comunidad Cristiana de Base…” …”Sí sí Padrecito, pero sí me va a bendecir el agua…?” Y con la paciencia y la comprensión del otro y de la otra, que no entienden mucho de “teologías”, Jesús Arroyo bendecía el agua y seguía creyendo en la Teología de la Liberación y en las Comunidades de Base y seguía teniendo confianza en la gente sencilla y seguía poniendo mucha esperanza en el cambio de la iglesia nuestra y en el de la iglesia universal, “santa y pecadora”, al mismo tiempo.
 
En su segunda etapa y después de haber trabajado en Roma una Tesis –Tessina la llama él, precisamente, sobre el proceso de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos –ISAMIS-, desde el lado de la Espiritualidad, llega aún más MISIONERO, si vale la expresión y ejerciendo aún de Delegado, desea trabajar en el mundo indígena.
 
Como su capacidad de trabajo es grande, acepta el doble compromiso de estar con las dos Nacionalidades: Shuar y Kichwa. Se da tiempo para todo y lo saca de donde no lo hay. Visitas a las Comunidades, reuniones, formación de catequistas, asambleas de la Federación etc. También hace el esfuerzo por aprender las lenguas pero, claro está, a los 40 años la memoria y otras facultades ya tienen sus vacíos y llegó donde pudo llegar en su aprendizaje… Por eso cuando alguien le preguntaba si dominaba ya el “shuar”, la respuesta inmediata era: “pues la verdad que si es pequeño si puedo dominarle pero si es ya grande, no…”
 
Fue también el tiempo de otros grandes proyectos en ISAMIS:
 
-        La creación de la Universidad Campesina,
-        El Colegio Abya Yala y
-        El Centro de Espiritualidad de Puerto Libre.
 
En los tres grandes proyectos Jesús tuvo mucho que ver, tanto en la idea primigenia como en su puesta en marcha y en sus procesos. Pudo ver él mismo los frutos del esfuerzo y también, como no, las dificultades. De todos modos, donde puso todo su ser de misionero y carmelita fue en el proyecto de Espiritualidad. Era como la niña de sus ojos y hablar de Puerto Libre y su proyecto, le transportaba a otras esferas… Se trataba también de la línea vertebral de toda la Iglesia ISAMIS, una tarea encomendada por la Iglesia Comunidad, a los carmelitas y que bien vivida, mantendría el fuego del Espíritu en cada uno y cada una de los que hacíamos esta pequeña Iglesia.
 
Jesús Arroyo, tuvo también una actividad grande fuera de ISAMIS. Era invitado a otros Vicariatos y Diócesis para presentar los sueños de esta Iglesia, con sus luces y sombras y con sus pros y contras. No éramos ejemplo de nadie, pero sí creíamos en lo que hacíamos y lo amábamos y nos sentíamos unidos en la misma causa… En esos mismo días en que moría debía asistir a un congreso Misionero carmelita en Brasil. No pudo ser… Posiblemente estaba todo cumplido en él. Ya no fue posible escuchar su último deseo pero, muy posiblemente, nos hubiera invitado a seguir siendo, de verdad, “discípulos-misioneros de Jesús de Nazaret”
 
Como ya se dijo anteriormente, también Jesús dejó una honda huella en la Delegación, es así que muchos tuvimos la oportunidad de conocer a Jesús Arroyo, en distintos momentos de la vida. Algunos desde que comenzó su experiencia como misionero, en Sucumbíos, y otros en su valiosa colaboración como Delegado y Formador de los futuros carmelitas del Ecuador.
 
Siendo en El Carmelo superior y formador, buscó siempre animar la comunidad y apostó todo por las vocaciones de los jóvenes al Carmelo. Entendió bien lo esencial del Carmelo al estilo de Teresa y Juan de la Cruz: la experiencia de Dios, la vida fraterna, el amor a María, la misión.
 
Buscó siempre estar en sintonía con la realidad que le tocaba vivir, es por eso que tomó contacto con la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos, para saber por donde va la Vida Religioso, y como nosotros debemos aportar. Es  por eso que formó parte de la directiva de la CER, durante algunos años, dando un aporte significativo.
 
Su corazón siempre palpitaba fuertemente por la misión, es por eso que nunca se desconectó de la realidad misionera de Sucumbíos. Y sin dejar de acompañar a la Delegación,  buscó espacios para saber estar con nuestros hermanos y hermanas misioneros.
 
Acompañó muy de cerca a Nuestras Madres Carmelitas Descalzas, quienes supieron ver en Jesús Arroyo a alguien cercano, que no sólo les visitaba, sino que se encontraba siempre disponible para cualquier inquietud o necesidad que requerían de su presencia.
 
Muy cercano estuvo al Carmelo Seglar, ayudando en la formación y acompañamiento tanto a las personas que empezaban el camino como a las que ya estaban próximas a asumir sus Promesas definitivas.
 
Nosotros mismos nos sentimos agradecidos por lo que hizo en todo el tiempo que nos acompañó como Delegado. Ir creando conciencia en cada una de nuestras comunidades de la importancia de caminar hacia una economía solidaria.
 
Una constante preocupación por irnos centrando en lo nuestro, de modo que vayamos adquiriendo un tono más carmelitano en nuestras presencias, decía que no deben ser las funciones que cumplimos las que determinen nuestra vida, sino el estilo de vida por el que hemos optado.
 
Aprovechando el Congreso Mundial de Misiones, puso un gran empeño y entusiasmo en la venida de las Reliquias de Santa Teresita al Ecuador, que logró que visitara casi todas las ciudades de nuestra Patria. Él como misionero de corazón, admiraba mucho la vida de la santita, que desde su pequeñez y sencillez, abrazó en amor a todo el mundo.
 
Se ganó la voluntad de los jóvenes, apoyando y fortaleciendo los diferentes procesos juveniles,  como el proyecto JUCAE, en sus diferentes etapas: catequesis carmelitana grupos prejuveniles, grupos juveniles, grupos vocacionales zonales, y el compromiso de los jóvenes profesionales.
 
Y todo el bien que hizo a muchas personas, que por medio del sacramento de la reconciliación, se acercaron a él, y desde allí pudo acompañar, animar, fortalecer la vida de tantos, que sólo desde su corazón saben todo lo que recibieron.
 
Por todo esto, y por mucho, queremos hoy dar gracias a Dios, por el tiempo que nos regaló al Padre Jesús Arroyo, tanto en la misión de San Miguel de Sucumbíos, como en la Delegación, y que Dios que es buen pagador, te haya dado el premio porque nunca te cansaste de amar y servir. Que los que quedamos, sepamos realizar de la mejor manera la misión que nos toca, y que no claudiquemos en cumplir hasta el final, las palabras del Señor, “yo no he venido al mundo a ser servido sino a servir, y dar la vida por todos”.

miércoles, 3 de julio de 2013

La memoria viva de nuestr@s discípul@s misioner@s.


El día 29 de junio, fiesta de Pedro y Pablo,  celebramos el Congreso Misionero en la Iglesia de Sucumbíos.

Una GRAN SINFONÍA de nombres que son memoria y parte viva de esta Iglesia (triunfante ya para algun@s; militante, para otr@s) llenaba el ambiente:

Emilio Parra, Mons. Gonzalo López, Jesús Arroyo, Narcisa Rosero, el Hno. Néstor, Ramón Medina, Pedro, Eulalia Chávez, Beatriz Quisirumbay, Zoila Gutiérrez, Jenny Armijos, Jennifer Cumbicus, José Septién, Juan Berdonces, Marianita Pacheco, Dioselina Peña, Lauro Largo, Patricio Bravo, Jessica Carrera, Maura Íñiguez, Jorge Leiva, Melva Chamba, Lucho Torres, Elmira Quichimbo, Germania Egas, Estela Pozo, Segundo Castillo, Raúl Usca, Juanito Jiménez, Robert Alejandro, Santos Jumbo, Zoila Barrera, Susana, Magdalena, Justino, Lenin, Eufemia, Lola, Nubia, Cristina, Narcisa Sari, Lola Flores, Roberto Jumbo, Pablo Torres, Lauro Macas, Santos, Félix Solórzano, Lucía Torres, Daniel Romero, Zoraida, Antonio Cuervo, Pablo Gallego, Lolita Rosero, Sofía Rosero, Carlos Vera, Arturo Cifa, Matilde Ballesteros, Teresa Vallés, Teo, Edelmira Landázuri, Sofía Cabeza, Emiliano Parreño, Sangui Quiñones, Esperanza Ruíz, Sonsoles Pérez, etc. etc. etc.

En la Casa Diocesana nos congregamos de todos los lugares de la Provincia para hacer memoria agradecida de nuestra historia misionera que se encarna en los misioneros y misioneras que se han sembrado y han dado frutos en esta tierra y reflexionar en los retos y desafíos que presenta la misión hoy en esta realidad multicultural. Vivimos intensamente la vida, no la vida solo de fe, no la vida solo del seguimiento, sino la vida en su totalidad. Es por esto por lo que la unidad con quienes nos precedieron es tan real y palpable.  Recobren la memoria, dijo un día antes de despedirse Jesús a sus discípulos y discípulas. Recobren la memoria, y así el Espíritu les podrá recordar todo. El cristianismo no invita a la pasividad sino al dinamismo creador.  Por eso Jesús afirma que el Espíritu lo recordará todo a una gente en la que se supone que está y vive con gran dinamismo la vida.  Si no, el Espíritu no recuerda nada a nadie. Así unas setenta personas de todos los rincones de Sucumbíos estuvimos en disposición para vivir este Congreso Misionero. Se respiraba un ambiente de esperanza y de fiesta.

Parece que la palabra “misionero”, “misionera” evoca y despierta en cada uno de nosotros una realidad preciada, algo querido y significante para la vida. Por eso, por simple que pueda parecer, el mero hecho de reunirnos para dialogar sobre lo que constituye la vocación más genuina de cada uno de nosotros, hacía que albergáramos esperanza en medio de esta situación eclesial conflictiva en la que nos encontramos. Una esperanza, por otro lado,  nada ingenua sino apoyada en una visión consciente de las consecuencias que han tenido las decisiones arbitrarias. Pero a nadie  se le ocurrió abrir heridas, suscitar temores o desánimo. Más bien, cargando con todo el dolor como nos viene concediendo el Señor, preferimos mirar hacia adelante y disfrutar del sentirnos formando parte de esa cadena de discípul@s misioner@s que han dado vida en la Amazonía.

Pudimos escucharnos, pudimos escuchar  a otras personas… y de todo, volvimos a quedarnos con lo bueno: con que Dios nos acompaña en el camino. Volvimos a sentir que sólo enraizándonos en las raíces de nuestra identidad podemos continuar con serenidad. Miramos hacia atrás y vimos nuestro hermoso Plan Pastoral como el fruto de algo gestado en el interior de esta Iglesia y que ahora va perfilándose cada vez más en sintonía con la realidad actual. Supimos que la formación permanente y sobre todo la formación bíblica es algo que debemos cuidar con esmero.  Mientras conversábamos por el camino, Jesús, como en Emaús, nos fue recordando la importancia de seguir alentando ministerios  laicales reconocidos o instituidos.

Nos fuimos dando cuenta de que esta conciencia misionera no aparece de la noche a la mañana, sino que hay que hacer un camino real con las comunidades, las personas, las familias para que cada quien pueda descubrir, como nosotros hoy lo hemos descubierto,  aquello que va a constituir una posibilidad de felicidad y de vida y dignidad para todos. Por eso consideramos que el mes de octubre estuviese dedicado a las misiones y trabajáramos el tema de la vocación y discipulado misioneros. Orar se hace imprescindible en este caminar para adquirir esa profunda mirada que  nos siga orientando hacia el Reino de Dios y su justicia.
Y muchas más cosas,  todas ellas tejiéndose mientras cada quien regresa a sus ocupaciones cotidianas.

martes, 2 de julio de 2013

Teología de la Liberación…

GIANNI VALENTE


 (Es ciertamente un motivo de alegría y de esperanza, en medio de la noche oscura. Y también se perciben otras luces en el horizonte, será que ya llega la aurora del nuevo día?. Y es que como dice el refrán: “la verdad padece, pero no perece”. Y una Iglesia que pretende ser fiel a Jesús y su propuesta del Reino, una Iglesia que quiere estar cerca de los pobres como Jesús… puede padecer, pero no perecer.

Por eso queremos compartir con nuestros amigos y amigas, con nuestros hermanos y hermanas, este artículo de Gianni Valente que nos ofrece esa buena noticia de la revalorización de la Teología de la Liberación, como una de las corrientes más significativas de la teología católica del siglo XX.)


«El movimiento eclesial teológico de América Latina, conocido como “teología de la liberación”, que después del Vaticano II encontró eco en todo el mundo, debe ser considerado, según mi parecer, entre las corrientes más significativas de la teología católica del siglo XX». Quien consagra la teología de la liberación con esta halagadora y perentoria evaluación histórica no es algún representante sudamericano de las estaciones eclesiales del pasado. El “certificado· de validez llega directamente del arzobispo Gerhard Ludwig Müller, actual Prefecto del mismo dicasterio vaticano -la Congregación para la Doctrina de la Fe (CdF)- que durante los años ochenta, siguiendo el impulso del Papa polaco y bajo la guía del entonces cardenal Ratzinger, intervino con dos instrucciones para indicar las desviaciones pastorales y doctrinales que también incluían los caminos que habían tomado las teologías latinoamericanas.
 
La evaluación sobre la teología de la liberación no es una declaración que se le escapó accidentalmente al actual custodio de la ortodoxia católica. El mismo juicio, meditado, aparece en las densas páginas del volumen del que proviene la cita: una antología de ensayos escrita a cuatro manos, impresa en Alemania en 2004, y que ahora está por se publicada en Italia con el título “De la parte de los pobres, Teología de la liberación, Teología de la Iglesia” (Ediciones Messaggero, Padua, Emi).
 
El libro hoy irrumpe casi como un acto para clausurar las guerras teológicas del pasado y los residuos bélicos que de tanto en tanto brillan para esparcir alarmas que representan ya intereses ya pretextos. El volumen lleva las firmas del actual responsable del ex Santo Oficio y del teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, padre de la teología de la liberación e inventor de la misma fórmula usada para definir esa corriente teológica, cuyas obras fueron sometidas a exámenes rigurosos durante bastante tiempo por parte de la CdF en su larga estación ratzingeriana, aunque nunca se le haya atribuido ninguna condena.
 
El libro representa el resultado de un largo camino común. Müller nunca ha ocultado su cercanía a Gustavo Gutiérrez, a quien conoció en 1998 en Lima durante el curso de un seminario de estudios. En 2008, durante la ceremonia para el doctorado honoris causa concedido al teólogo Müller por la Pontificia Universidad Católica del Perú, el entonces obispo de Ratisbona definió como absolutamente ortodoxa la teología de su maestro y amigo peruano. En los meses anteriores al nombramiento de Müller como guía del Dicasterio doctrinal, justamente su relación Gutiérrez fue evocada por algunos como prueba de la no idoneidad del obispo teólogo  alemán para el puesto que ocupó (durante 24 años) el entonces cardenal Ratzinger.
 
En los ensayos de la antología, los dos autores-amigos se complementan recíprocamente. Según Müller, los méritos de la teología de la liberación van más allá del ámbito del catolicismo latinoamericano. El Prefecto indica en que la teología de la liberación ha expresado en el contexto real de la América Latina de las últimas décadas la orientación hacia Jesucristo redentor y liberador que marca cualquier teología auténticamente cristiana, justamente a partir de la insistente predilección evangélica por los pobres. «En este continente», reconoce Müller «la pobreza oprime a los niños, a los ancianos y a los enfermos», e induce a muchos a «considerar la muerte como una escapatoria». Desde sus primeras manifestaciones, la teología de la liberación “obligaba” a las teologías de otras partes a no crear abstracciones sobre las condiciones reales de la vida de los pueblos o de los individuos. Y reconocía en los pobres la «carne misma de Cristo», como ahora repite Papa Francisco.
 
Justamente con la llegada del primer Papa latinoamericano surge con mayor fuerza la oportunidad para considerar esos años y esas experiencias sin los condicionamientos de los furores y las polémicas de entonces. Aún alejándose de los ritualismos del “mea culpa” postizos o de las “rehabilitaciones” aparentes, hoy es mucho más fácil reconocer que ciertas vehementes movilizaciones de algunos sectores eclesiales en contra de la teología de la liberación estaban motivadas por ciertas preferencias de orientación política más que por el deseo de custodiar y afirmar la fe de los apóstoles. Los que pagaron la factura fueron los teólogos peruanos y los pastores que estaban completamente sumergidos en la fe evangélica del propio pueblo, que acabaron “triturados” o en la sombra más absoluta. Durante un largo periodo, la hostilidad demostrada hacia la teología de la liberación fue un factor precioso para favorecer brillantes carreras eclesiásticas.
 
En uno de los textos, Müller (que en una entrevista del 27 de diciembre de 2012 había expresado la hipótesis  del escenario de un Papa latinoamericano después de Ratzinger) describe sin medias tintas los factores político-religiosos y geopolíticos que condicionaron ciertas “cruzadas” en contra de la teología de la liberación: «Con el sentimiento triunfalista de un capitalismo, que probablemente se consideraba definitivamente victorioso», refiere el Prefecto del dicasterio doctrinal vaticano, «se mezcló también la satisfacción de haber cancelado de esta manera cualquier fundamento o justificación de la teología de la liberación. Se creía que el juego era muy sencillo con ella, arrojándola al mismo conjunto de la violencia revolucionaria y del terrorismo de los grupos marxistas». Müller también cita el documento secreto, preparado para el presidente Regan por el Comité de Santa Fe en 1980 (es decir cuatro años antes de la primera Instrucción vaticana sobre la teología de la liberación), en el que se solicitaba al gobierno de los Estados Unidos de América que actuara con agresividad en contra de la «Teología de la liberación», culpable de haber transformado a la Iglesia católica en «arma política contra la propiedad privada y el sistema de la producción capitalista». «Es desconcertante en este documento», subraya Müller, «la desfachatez con la que sus redactores, responsables de dictaduras militares brutales y de potentes oligarquías, hacen de sus intereses por la propiedad privada y por el sistema productivo capitalista el parámetro de lo que debe  valer como criterio cristiano».
 
Después de haber pasado décadas de batallas y contraposiciones, justamente la amistad entre los dos teólogos (el Prefecto de la Doctrina de la Fe y el que durante un tiempo fue perseguido por el mismo dicasterio doctrinal) alimenta finalmente una óptica capaz de distinguir los obsoletos armazones ideológicos del pasado de la genuina fuente evangélica que impulsaba muchos de los derroteros del catolicismo latinoamericano después del Concilio. Según Müller, justamente Gutiérrez, con sus 85 años (y que planea viajar a Italia y pasarse por Roma en septiembre), ha expresado una reflexión teológica que no se limitaba a las conferencias ni a los cenáculos universitarios, sino que se nutría de la savia de las liturgias celebradas por el sacerdote con los pobres, en las periferias de Lima. Es decir, esa experiencia básica gracias a la que -como dice siempre simple y bíblicamente el mismo Gutiérrez-  «ser cristianos significa seguir a Jesús». Es el Señor mismo, añade Müller al comentar la frase de su amigo peruano, quien «nos da la indicación de comprometernos directamente por los pobres. Hacer la verdad nos lleva a estar de parte de los pobres».  

(http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/teologia-della-liberazione-freedom-theology-teologia-de-la-libertad-vaticano-vatican-25842//pag/1/)

sábado, 29 de junio de 2013

“LA FE DERRIBA FRONTERAS Y NOS UNE POR LA PAZ”


8º Encuentro de Iglesias Hermanas Y 6ª Fiesta por la Paz en la frontera Colombo-Ecuatoriana

En los días 27 y 28 de junio de 2013 en el Seminario “La Encarnación”, en Lago Agrio - Sucumbios - Ecuador, se realizó el VIII encuentro de las Iglesias Hermanas de la frontera amazónica entre Colombia y Ecuador, y la VI Fiesta por la Paz. Participaron del encuentro alrededor de 120 delegados/as del Vicariato de Sucumbíos (encabezado por Mons. Paolo Mietto), Vicariato de Pto. Leguízamo-Solano (encabezado por Mons. Joaquín Pinzón), Diócesis de Mocoa-Sibundoy (encabezado por P. Julio Burbano, en representación de Mons. Luis Parra) y representantes de la diócesis de Ipiales, misión Scalabriniana y de diversas organizaciones.

Durante el primer día del encuentro se trató de reflexionar el contexto político del conflicto armado en Colombia, la realidad de los refugiados en Ecuador y como están viviendo la población en la frontera colombo-ecuatoriana (a partir del relato de los participantes, campesinos, afros e indígenas que viven en las riberas del río Putumayo). Al final del día, Mons. Joaquín Pinzón presidió la Eucaristía y por la noche se llevó a cabo presentaciones culturales.

En la mañana del segundo día, se definieron los compromisos generales y se marcó el próximo encuentro a realizarse en la diócesis de Mocoa-Sibundoy los días 12-16 de mayo de 2014. En seguida, con la participación de diversas escuelas nos pusimos a celebrar la Fiesta por la Paz, con una caminada alegre por las principales calles de Lago Agrio, hasta la catedral Ntra. Sra. del Cisne, donde se celebró la Eucaristía de clausura, presidida por Mons. Paolo Mietto.

 
MENSAJE FINAL

“Nosotros/as, las Iglesias Hermanas de Mocoa-Sibundoy (Colombia), de Puerto Leguízamo-Solano (Colombia) y de Sucumbíos (Ecuador), reunidos en Lago Agrio, Ecuador, los días 27 y 28 de junio de 2013, para el VIII Encuentro de Iglesias Hermanas y VI Fiesta por la Paz, agradecemos a Mons. Paolo Mietto y a los/as agentes de pastoral de la Iglesia San Miguel de Sucumbíos por animar este espacio fraterno y de compartir de las Iglesias Hermanas de esta bella Frontera Amazónica colombo-ecuatoriana. Agradecemos también a la participación del nuevo Obispo del nuevo Vicariato Apostólico de Puerto Leguízamo-Solano, Mons. Joaquín Pinzón, por la motivación, acompañamiento y entusiasmo, y a Mons. Luis Alberto Parra, de Mocoa-Sibundoy, por enviar delegados/as que mucho aportaron y engrandecieron los momentos compartidos.

Un agradecimiento especial a la Misión Scalabriniana de Sucumbíos por el apoyo en la organización de este encuentro, a ACNUR-Putumayo por apoyar a las delegaciones de Colombia y a la participación de los invitados de la Diócesis de Ipiales. No podríamos dejar recordar a Mons. Gonzalo López Marañón y Mons. Francisco Javier Múnera por el impulso y dinamismo en este camino desde hace 9 años.

Este encuentro nos motiva a unir esfuerzos para dar respuestas a los desafíos que amenazan la vida del pueblo de Dios en esta frontera colombo-ecuatoriana, con los constantes hostigamientos, violencia armada y sus consecuencias, desplazamientos masivos, debilidad en las cuestiones legales, salud y educación, explotaciones mineras y petroleras que generan contaminación y problemas sociales y eclesiales…

Como compromisos asumidos queremos:  1) retomar y fortalecer la Pastoral de Fronteras y el equipo de pastoral fronteriza, que funcionaba hace unos años; 2) recuperar los espacios de encuentro que son el Encuentro de Iglesias Hermanas, Fiesta por la Paz y Encuentro de Espiritualidad Indo-cristiana, desde los 4 ejes temáticos: movilidad humana y derechos humanos, minorías étnicas y tierra- territorio; 3) colaboración recíproca (intercambios, incluso, cuando necesario, algún apoyo logístico) y apoyarnos en gestión de proyectos, capacitación, formación, proyección pastoral en la zona de frontera; 4) acercarse a la iglesia de Perú; 5) visitar con más constancia las comunidades, sobre todo las del río, que viven en las zonas más conflictivas.

Finalmente, queremos señalar que estos son espacios que nos unen y nos fortalecen, demostrando que no estamos solos/as y que “el río no nos separa, nos une”. En este aspecto, queda marcado el próximo Encuentro de Iglesias Hermanas y Fiesta por la Paz en la Diócesis de Mocoa-Sibundoy (con local  a definir), del día 12 al 16 de mayo de 2014.”

 

jueves, 27 de junio de 2013

Y los recuerdos y la solidaridad nunca dejaron de llegar, a igual que las bendiciones que nos sigue enviando desde el cielo

 
Queridos hermanos y hermanas:
                                                                    Hoy, 20 de junio, es el día en que nuestro querido hermano Jesús celebra la vida, ahora ya junto al Padre. Que él nos envíe desde el cielo la gracia que necesitamos para seguir construyendo el Reino que también soñó cuando estaba entre nosotros. ¡Sobre todo se lo pedimos para Isamis! Un abrazo inmenso para cada uno/a y los tenemos presentes en nuestra oración de cada día, sus hermanas carmelitas argentinas-sucumbienses.
Carmelo de María
 
 
Gracias Hermanas Sucumbienses de Caucete, a todas y cada una.
Un abrazo especial para ti hoy Susana, para tu padre, tíos/as, hermanos/as y para toda la familia Arroyo Castellanos con el cariño de siempre.
Seguimos firmes en la Vigilia permanente de ISAMIS, en el recuerdo y la comunión con Jesusillo, en el seguimiento del Señor, las amistades y sueños de Reino compartidos.
El día domingo 30 de junio, como ya sabrán nos uniremos a las 10 de la mañana en la Misa por Jesús y por todos/as las misioneros/as que han dado su vida en ISAMIS, que se celbrará en la Catedral de Lago Agrio en el marco de clausura del Congreso Diocesano Misionero.
Susana vivimos agradecidos cada día por el tío Jesús y su testimonio de amor en nuestras vidas y en nuestra querida ISAMIS, eso entre otras cosas sigue animándonos a testimoniar y defender la Iglesia que queremos, en la que creemos y que sigue con la esperanza de ser fiel a Jesús de Nazareth y su Evangelio y al magisterio y espíritu de la Iglesia Latinoamericana.
Otro abrazo grande, solidario, fraterno para todos y sororo para todas.
Ruth
Lago Agrio, Sucumbíos
 
 
Hola a todos y a todas,
Buenos días desde España, concretamente desde Madrid. Hace un ratito que he llegado a mi trabajo y ahora acabo de conectarme para ver mi correo y maravillosa sorpresa la que me encuentro…
Ahí seguís toda la familia de Ecuador del Tío Jesús…….ahí y aquí….todos juntos……
La verdad es que casi no sé ni que decir. Sólo puedo adelantaros que hoy en cuanto acabe mi jornada laboral iré a Burgos a pasar el fin de semana, a ver a la familia y así estar con todos ellos…Ya lo hicimos el pasado, cuando todos nos acordamos de ese fatídico accidente el día 16…
Sólo puedo añadir, que por supuesto iré al cementerio, y le llevaré rosas….. rojas… porque aunque aquí en España dice la tradición que hay que llevar otro tipo de flores…. pero con vuestro permiso… a mí me gustan las rosas………..y por eso las voy a llevar. Hablaré con él y con Él, como sé que vosotros también hacéis, y por supuesto, le transmitiré todos los mensajes y las palabras de amor y cariño que me están llegando a través del correo electrónico, y también a toda familia, se lo leeré.
Y poco  más familia, espero que estéis todos bien, peleando y sacando adelante vuestro día a día
Y para despedirme en el día de hoy además de mandaros ymil besos……….os escribo unas palabra del escritor Julio Cortázar, que expresan perfectamente el cómo me siento…
 “  LAS PALABRAS NUNCA ALCANZAN, CUANDO LO QUE HAY QUE DECIR….DESBORDA EL ALMA”
Con todo mi cariño, un fuerte abrazo, Susi
Susana Pérez Arroyo

 
Susy: llévale rosas rojas, sin problemas por nuestra parte. Y me gustó la frase de Cortázar. Y dile que seguimos adelante. Porque eso se lo decimos todos los dias, sean éstos claros o haya nubarrones.

Y se me ocurre que él debe haber presionado para que sea Francisco el nuevo obispo de Roma, con los mismos zapatos de siempre. Ahora solo falta que nos mande otro a Sucumbios que "huela a oveja" porque los que mandaron al principio olían más a matadero.
Bueno, seguiremos en esta "video conferencia" celestial en torno a nuestro amigo presente-ausente.
 
Un abrazo. Tasio.
 
Amigos en Jesús:
Desde Paraguay nos unimos a las oraciones.
Aun tenemos un nudo en la garganta cuando recordamos todo lo lindo que vivimos con Jesús y sabemos que no esta para contestar una llamada o un correo.
Sin embargo sabemos que desde el cielo está rogando por nosotros que seguimos luchando en este "valle de lágrimas" como rezaba mi mamá.
Jesús estuvo en Paraguay y conoció de cerca la realidad de este empobrecido país. Ahora estamos próximos a recibir a un nuevo gobierno que pinta más de lo mismo.
Un abrazo fuerte a todos.
Cecy y Pepe

 
Hola, amigos y amigas,hermana y hermanos...
Siempre es una alegría poder compartir la vida con ustedes... y sobre todo cuando es una vida plena. Jesús, el de Nazaret, primero y Jesús, el del Arroyo, después, nos comparten a todos y todas esa vida plena que ellos ya disfrutan junto al Padre.
Ciertamente que todavía resulta difícil entneder, y más aún aceptar... ciertas situaciones, como las que nos dejaron para que nosotros las enfrentemos, primero el de Nazaret y luego el del Arroyo... como que se confabularon... para echarnos la carga encima.
Para nuestra querida Isamis y para nuestra querida Delegación OCD Ecuador, ha sido un año duro, como una noche oscura que se alarga y no se ve todavía la claridad del nuevo día. Pero quiero escuc har que ambos nos dicen: "Sigan adelante con valentía, con alegría< no tengan miedo, lo que tengan que hacer haganlo aunque les critiquen, aunque les persigan y les saquen de la casa, aunque la misma Congregación de la Fe les envíe alguna carta....."
Esa cofianza y esa fuerza que Jesús A. recibía del Jesús de N., son las que nosotros y nosotras necesitamos y les pedimos que nos las envíen y nos lashagan sentir y experimentar dentro de cada uno y de cada una.Y que sigamos llevando ese mensaje tan bueno que nos dejaron.
Confiamos en sus oraciones.
Para todos y todas un fuerte abrazo de comunión con Jesús de N y Jesús A. y todos y todas quienes siguen su camino.
Juan B
 
 
 
Mi querido Juanito: quiero acompañarles en estos dias. A ISAMIS, a los quedaron en Lago y Sucumbíos y los "SEIS" que en el COCA son "cuatro".

Se nota en tu correo el dolor y el esfuerzo por sobreponerte. Si para nosotros, los un poco lejanos, nos cuesta, cuánto te costará y os costará en el Cañon de los Monos.

Quiero que sientas y sintais, que estamos cerca de vosotros muchos y de muchas partes. Que nos duele y que tenemos que hacer un gran esfuerzo para sentir alegría. A mi me cuesta mucho y, si sigo a Juan de la Cruz, me están purificando pero a fuego lento. Amo a la Iglesia pero con un amor de 70 años, no de 20.  Veo y sufro los defectos y me duelen más las actitudes de quienes tienen "el poder de la sotana, el anillo o el pectoral". Siento cómo los jóvenes que piensan les duele la iglesia, al paso que los "fanatizados" están felices.

Pero... hay que seguir adelante, como decía Tony de Mello "por lo menos para que no me convenzan a mi".

Y desde ahí, hablo con alegría con Jesús (los dos) y le spido fuerza para mi y para ustedes. No sé cuando llegará el alba, pero quiero disfrutar de la noche y tampoco quiero que "me roben la esperanza".

Un fuerte abrazo. Tasio.
 
 
 
 

sábado, 22 de junio de 2013

Al incio de la semana, donde celebraremos la Pascua de nuestro hermano querido Jesús Arroyo

 
Buenos días, querido hermano, amigo, compañero… carmelita Jesús Arroyo!
Ya se cumple un año de tu viaje. Como se ven las cosas desde “arriba”? Me imagino que tu tocayo Jesús te permitirá ver las cosas con el color de sus lentes.  A nosotros nos cuesta mucho ver la realidad desde Jesús. Ciertamente lo intentamos pero nos cuesta entender, nos cuesta ver más allá de los hechos.
Creo que nos pasa como a aquel niño que estaba debajo de la mesa, viendo desde allí el mantel que la abuela María estaba bordando. Y claro no veía más que hilos de diferentes colores, que se cruzaban sin ningún orden ni concierto. Hasta que le cogió la abuela, lo sentó en sus rodillas y ahí pudo contemplar una bonita estampa donde Jesús jugaba, reía y cantaba con un grupo de niños y niñas.
No será ya hora de salir de debajo de la mesa?  No será que tú nos puedes ayudar? Cuánta falta nos has hecho. Cuánto te hemos echado de menos. Cómo te hemos extrañado y te hemos recordado en las Vigilias.
Fíjate que ahora ha venido el Papa Francisco y como que nos está animando  a seguir adelante. El nos dice que tenemos que oler a oveja, que tenemos que hacer una Iglesia pobre y para los pobres; que tenemos que vivir nuestra fe con alegría, que no tenemos que tener miedo. A los de la CLAR les dijo que no tienen que tener miedo, que tienen que seguir adelante, aunque les llegue una carta de la Congregación de la Doctrina de la Fe. Igualito que a nosotros.
El otro día me acordé de ti y de Gonzalo viendo al Papa Francisco en su papamóvil, recorriendo la Plaza de S. Pedro, con un niño especial vestido con la camiseta de Messi… igualito que Gonzalo cuando recibió el homenaje en el Congreso Nacional y le acompañaba Dieguito, el de la Pista, el hijo de doña Gloria Tinoco,  lo recuerdas?
Te cuento que las Comunidades de Sucumbíos te recuerdan mucho, especialmente en las Vigilias. Ya vamos por la 262. Si vieras qué espíritu, qué alegría y qué esperanza mantienen :  a pesar de la guerra que les están haciendo algunos que se auto-titulan "carismáticos", los oscuros rezagos de la  caballería heralda, algunos Judas que se cebaron en el tiempo de Gonzalo y hoy han evidenciado su real faz y los curas que hacen parte de la intervención anti. Evangélica desde fuera...Se percibe en ellas esa fuerza y esa presencia viva del Señor Jesús, como en las Primeras Comunidades.
Estamos esperando que esas propuestas que el Papa Francisco viene planteando, de una Iglesia pobre y para los pobres, una Iglesia que no tenga miedo de salir al mundo para llevar ese mensaje de Paz y de Esperanza… aunque se equivoque, pero que lo haga con amor, de obispos que sean pastores y que huelan a oveja. El otro día le decía a un grupo de sacerdotes: "No es en la búsqueda espiritual (...) que encontramos al Señor"… "Necesitamos salir (...) a la periferia, donde hay sufrimiento”.
Confiamos en que todo eso se vaya traduciendo en acciones y que podamos nuevamente seguir construyendo esa Iglesia de Comunión y Participación, esa Iglesia de Comunidades vivas y comprometidas… pero con alegría y con libertad, como lo hemos vivido durante tantos años.
Oye, Jesús, y no será que tú nos puedes echar una mano desde ahí, desde tus encuentros con tu tocayo, el Otro Jesús, y con su Madre María y con el Padre Dios?
Gracias, hermano Jesús… y seguimos trabajando juntos por la causa del Reino. Vale?
Un fuerte abrazo.
J. el  discípulo  amado