lunes, 19 de agosto de 2013

PROCESO DE PERDÓN Y RECONCILIACIÓN EN LA IGLESIA SAN MIGUEL DE SUCUMBÍOS

 
La medida tomada por la alta jerarquía el 30 de octubre del 2010 sobre la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos produjo profunda división no sólo en la Iglesia, sino en las familias y la sociedad en general. Desde entonces fueron muchos los intentos, las iniciativas y actividades que hemos realizado de nuestra parte por sanar heridas. El año pasado en la Asamblea Diocesana Pastoral, en un intento más por apostar por la reconciliación, se tomó la decisión de asumir como eje transversal de la programación pastoral, un proceso de Perdón y Reconciliación de nuestra Iglesia. Hemos terminado el año pastoral y estamos en la fase de evaluación y en vísperas de la Asamblea Diocesana de Pastoral, es la gran ocasión para medir cuanto hemos avanzado en este objetivo. Los hechos registrados a lo largo de este año nos dirán. A continuación presentamos textualmente el PROCESO DE PERDÓN Y RECONCILIACIÓN recogido en la memoria de la Asamblea Diocesana pasada.
 OBJETIVO GENERAL:
         Que la Iglesia de San Miguel de Sucumbíos vuelva a ser Casa y Escuela de formación y Comunión, para todos y todas.
  ¿A QUIÉN VA DIRIGIDO?
· A la Iglesia local
· Al obispo, quien debe asumir un compromiso decidido por la reconciliación.
· A los movimientos eclesiales y sacerdotes colaboradores.
· A los sacerdotes incardinados, misioneros/as y ministerios.

CRITERIOS
         Actitudes que ayudan al proceso: autenticidad, espacios de diálogo, fe, escucha, discernimiento desde el evangelio, ahondar en la persona de Jesús, hacer experiencia espiritual, poner la Palabra en el centro, buscar lo positivo.
 
PROPUESTA (desde la comisión de la Misión Continental):
         UN EQUIPO “EXPERTO” DE DOS PERSONAS, que residan en Sucumbíos, al menos durante un año, que una vez que hayan palpado la realidad, propongan el proceso y modo concreto a seguir con los distintos grupos. Una COMISIÓN, presidida por el Obispo, de personas convencidas y motivadas para realizar el proceso serían las que coordinen con el “equipo experto” todo el proceso.
         Todos los grupos han mostrado su conformidad con la propuesta. Sin embargo se añade dos matices: 1. Que los expertos hagan todo el proceso en un año; y 2. La comisión hace equipo con los expertos y toman en serio los criterios.
 
 ETAPAS DEL PROCESO—ALGUNOS CRITERIOS
         Condiciones indispensables para que se produzca el proceso de perdón y reconciliación.
Þ En cuanto a las personas implicadas:
· Compromiso decidido por parte de los actores a todos los niveles.
· Evaluación del trabajo pastoral del clero colaborador.
· Integración de las Unidades Pastorales y Asamblea Diocesana en el proceso: formación, celebración y sentido de fiesta…
· Trabajo conjunto del Obispo y de la Asamblea Diocesana en el proceso de evangelización que lleva la Iglesia local.
· El respeto de sacerdotes colaboradores a la línea pastoral de ISAMIS.
· Reafirmación de toda la Iglesia por el Jesús comprometido con los pobres por el Reino de Dios.
· Tener en cuenta el regreso de los carmelitas. Aportes de la Pastoral Urbana
· Compromiso decidido del Obispo en el proceso.
· Proceso de inducción a quienes vengan.
· Salida de quienes no facilitan o impiden proceso reconciliación.
· Integración de la Pastoral Campesina en la Comisión de Reconciliación.
· Coordinación con movimientos eclesiales .
· Realizar proceso formativo y acciones integradas a todos los niveles en relación año de la fe y Concilio Vaticano II.
· Afirmación identidad eclesial.
· Diseñar y definir un verdadero proceso con metodología y asesoría adecuada. NO ACCIONES PUNTUALES.
· Distinguir el nivel de afectación del conflicto entre personas, grupos, instituciones…
· En el proceso realizar la dinámica VER-JUZGAR-ACTUAR:
Que el VER incluya un análisis a fondo el origen y las consecuencias del conflicto para buscar soluciones a corto, mediano y largo plazo. Incluiría el análisis de estos dos últimos años 2010-2012
· La reconciliación debe ser de corazón y verdadera en todas las unidades pastorales.
· Dejarnos llevar por el Espíritu: proceso de formación y conversión permanentes.
 
 MEDIOS Y ACCIONES
1.       INCIDIR EN EL PROCESO DE RECONCLIACIÓN a través de: oración, retiros, talleres de discernimiento, estudio y escucha Palabra a la luz de lo que sucede, realizar un encuentro general.
 
DINÁMICA PERMANENTE.
2. No traer más sacerdotes de otras diócesis y propiciar venida de congregaciones religiosas (sentido misionero).
3. Que tod@s los misioneros/as nuevos/as, hagan un proceso de inducción a través de talleres y del conocimiento de la realidad de Sucumbíos y de la Iglesia Local.
4. Plantear el proceso reconciliación como eje transversal de la Iglesia.
5. Diseñar una campaña radial por la reconciliación y una evaluación permanente del proceso.
6. Realizar la integración plena al caminar del Vicariato y de la Unidad de Pastoral Campesina a los equipos misioneros y zonas pastorales del Eno y Shushufindi, dando continuidad al proceso iniciado a partir de su anexión al Vicariato de San Miguel de Sucumbíos.
7. Incluir dos delegados de la UPC a la Comisión de Reconciliación.
8. Acciones para celebrar la conmemoración del Concilio Vaticano II que propone Pastoral Campesina.
 
 ¿QUÉ COMPROBAMOS?
· Que hay una gran variedad y cantidad de criterios (más en número que acciones).
· Existe la necesidad de poner unas bases firmes e ir con cuidado.
· Los criterios van marcando el espíritu que se quiere mantener en nuestra iglesia local.

domingo, 18 de agosto de 2013

El arte de LO EVIDENTE Y de COMPRENDER EL MOMENTO PRESENTE


Lc 12,49-53

Lo que es evidente para unas personas es absolutamente cuestionable para otras. Así es la vida. Esta experiencia la vivió en carne propia Jesús. De hecho, hasta su dramático final, sus opositores estaban convencidos de que su mensaje y sobre todo sus obras, procedían no del Espíritu de Dios, sino del espíritu del maligno.  En cambio, la gente, en su mayoría desposeída y pobre,  se alegraba por sus enseñanzas y se gozaba por sus acciones.
 
¿Cómo llegó Jesús a saber comprender el momento presente?

Si queremos ser fieles a Jesús, tendremos que mirar las cosas de la manera que Él las miró. Para la gente de su época, parecía evidente que cuando una nube se levantaba en poniente, iba a llover. O cuando había viento del sur, vendría el calor. Este tipo de “evidencias” tan claras y comprobables, no son en realidad las que les deben importar a los discípulos y discípulas del Maestro.  Las evidencias que deben buscar los seguidores-as de Jesús son las que ayudan a comprender en profundidad el momento presente.  

 

Jesús tuvo hacer el camino cotidiano que todo ser humano debe hacer para comprender el mundo en el que vive. Su manera de comprender no era la propia del científico o del poderoso, del legislador o del cumplidor de la Ley. Jesús comprendía lo que pasaba experimentando en primer lugar,  la suerte de tanta gente de su pueblo, echada a los márgenes como consecuencia de la opresión y la injusticia.  En segundo lugar,  releía a la luz de su fe en Dios lo que vivía el pueblo y entonces adquiría una comprensión de la vida única, creativa, profunda, valiente y desafiante y desde ese anhelo de mundo según lo querría Dios, el Reino, arriesgaba una propuesta que Él mismo realizaba y encarnaba.

 
Su fe se profundizaba en la medida que era capaz de comprender lo que pasaba, su conocimiento se ampliaba en la medida que cuestionaba, flexibilizaba y personalizaba su fe. Esta manera tan dinámica de comprender y vivir era inusual e incluso imposible para aquel hombre religioso pendiente del cumplimiento moral. Sin embargo, era más fácil en los pobres,  en la medida que no tenían nada que defender o salvaguardar, ni siquiera su credo religioso y en la medida que estaban habitualmente expuestos al cuestionamiento, la crítica o sufrían amenazas.  

Desde esta perspectiva se entienden sus palabras: ¿Creen ustedes que he venido para establecer la paz en la tierra? Les digo que no (Lc 12,51). El Reino de Dios sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Es decir, si se quiere entrar en dinámica del Reino de Dios hay que PROFUNDIZAR LA VIDA. Dios entonces puede emerger de sus profundidades. Con  esta tarea, no todos  pueden y quedan apresados o acrecientan  las dinámicas de muerte y de violencia presentes en el mundo porque no han puesto a raya sus violencias y ambiciones. Y llaman bien al mal y mal al bien. Confunden y se confunden.

Ø  Estamos llamadas-os a PROFUNDIZAR LA VIDA: caminar sin dogmatismos, acogiendo los signos de los tiempos.

Ø  Estamos llamados-as a DISCERNIR LA VIDA: entender más allá de lo evidente, hacer ese esfuerzo de diálogo con lo que nos rodea y con quienes nos rodean.

Ø  Estamos llamadas-os a ARDER: en esa pasión de Reino que llevó a Jesús.

Ø  Estamos llamados-as a IDENTIFICARNOS con el POBRE: su pensar y su manera de comprender, su modo de lucha frente a la injusticia y su resistencia.

Escuchamos esta Palabra en el contexto de nuestra Asamblea Diocesana, aunque su eco es universal, cuando debemos profundizar la vida y los acontecimientos y buscar conjuntamente para nuestra Iglesia caminos de perdón y sanación de heridas. En este momento nos pueden acechar dos tipos de tentaciones:

a) La tentación  del dogmatismo que no puede ver el misterio de la vida más allá de las evidencias primeras.

b) la tentación de no arder por el Reino, vencidos por el peso que la realidad impone y por la incapacidad para soñar.

Jesús nos impulsa a no dejarnos vencer por las tentaciones  tal y como Él las enfrentó. Aprendamos de Él el arte de vivir y de comprender el momento presente para poder decir la palabra oportuna y hacer el gesto adecuado al momento histórico que nos ha tocado vivir. Así, desde este sentido de responsabilidad por la VIDA, estaremos sembrando algo que dará sus frutos.

viernes, 16 de agosto de 2013

LA ASAMBLEA DE LA UNIDAD DE PASTORAL URBANA – EVALUACIÓN DEL AÑO PASTORAL


Parroquia Catedral Nuestra Sra. del Cisne, 10 de Agosto 2013

El pasado 10 de agosto en el salón parroquial de la Catedral Nuestra Sra. del Cisne, realizamos la Asamblea de la Unidad de la Pastoral Urbana para la evaluación del año pastoral. Contamos con la participación de l@s delegad@s de los sectores-parroquias de la ciudad de Nueva-Lago Agrio, algunos padres colaboradores, los movimientos apostólicos Renovación Carismática y Juan XXIII. Sólo estuvo ausente un Sector. Mons. Mietto estuvo presente hasta el mediodía.
 
Nuestra asamblea empezamos con un tiempo para la oración, iluminados por la Palabra de Dios tomada de Juan 12 23-26.
 
Como es práctica de nuestra vivencia eclesial una vez más nos encontramos para evaluar la programación pastoral de este año 2012 – 2013 que estamos terminando. La asamblea de programación la habíamos realizado el pasado 8 de enero en el Sector Este. Hacemos presente que previamente los sectores – parroquias de Sta. Ana – Sur y Divino Niño (Oeste), ya habían realizado as evaluaciones.
 
El trabajo de la evaluación, se realizó mediante la revisión de las líneas pastorales de evangelización y social del Plan Diocesano vigente aplicadas en la Pastoral Urbana. Con la metodología participativa se hizo los grupos de trabajo para profundizar cada línea evaluando los logros, dificultades y sugerencias. Posteriormente hicimos la plenaria.
 
El trabajo de la plenaria se extendió más allá de lo previsto. Se pudo valorar que a pesar de las dificultades el trabajo pastoral de la Unidad sigue firme. Las evaluaciones en detalle a presentarse en la Asamblea Diocesana lo dirá. Hubo algunos momentos especiales como cuando se evaluó la Línea del Compartir y la Línea de Comunidades y Ministerios. Lo que ha sido nuestra práctica en la Pastoral del Compartir, una vez más no ha aparecido ninguna propuesta alternativa para mejorar, solamente se pudo saber de acciones paralelas pero que nadie se responsabiliza ni sostiene las razones de las mismas.
 
En cuanto a la Línea de Comunidades, un asunto que salió con relevancia es la valoración de la Vigilia Permanente, donde ciertas pretensiones de determinada posición trataron de desacreditarla. Tuvo que ampliarse el debate, lo cual sirvió para clarificar y rectificar tal descrédito. Finalmente la asamblea aprobó una nueva redacción del texto.
 
Otro punto muy importante de la evaluación fue el eje transversal diocesano del Perdón y Reconciliación, pero debido a falta de tiempo quedó para una próxima asamblea extraordinaria el 20 de agosto para hacer la plenaria, el debate y profundización.
 
En la Asamblea, también realizamos un tema de formación sobre la Misión, por la importancia que ha tenido el Año de la Fe, con la línea de Animación Misionera. Magdalena Vallejos y las hermanas Marianitas de Pacayacu, nos compartieron el tema “Desafíos misioneros para la Pastoral Urbana. Nos informaron del Congreso Misionero Nacional que se realizó en Latacunga y las conclusiones del Congreso Misionero Diocesano. Fruto de esta animación asumimos las misiones populares en Lago Agrio para octubre mes de las misiones.
 
Finalmente tratamos los asuntos varios donde se trató, entre otros puntos, sobre la participación en la próxima Asamblea Diocesana de Pastoral. Otro asunto relevante fue la Fiesta de la Churonita, nuestra Mamita del Cisne para el próximo 8 de septiembre. El programa quedó organizado como se lo hace siempre en sus diferentes niveles: la Parroquia Central, la Unidad Urbana y a nivel Diocesano. Salvo ciertas actividades paralelas de la Parroquia Central, por lo demás todos los sectores – parroquias se aprestan a celebrar en las diferentes comunidades sus novenas y fiestas.
 
Sí queremos destacar el impase mantenido por la secretaría del grupo de la Línea de Comunidades porque es un hecho muy significativo. Es una falta de respeto al sentir y pensar colectivo. No puede alguien, tomarse el nombre de tod@s para torcer la realidad de las cosas. Eso no ayuda a la reconciliación, sino que más bien evidenció una posición que ya sabemos. El misionero nuevo, si es que es misionero en tierra nueva, tiene que pasar por el eslogan escucha, aprende y anuncia, y no al revés. Por eso, se denunció en la Asamblea y lo reiteramos ahora que es una falta de respeto lo que ha ocurrido con la memoria de la Asamblea Diocesana del año pasado, donde nuestra evaluación urbana, la Asamblea Diocesana, han sido sesgadas por ciertas personas que tienen que responder por este delito. De ahí la responsabilidad y seriedad del servicio de secretaría.
 
La Asamblea concluyó con el cansancio de la intensidad pero felices de haber evaluado nuestra acción pastoral. Somos muy agradecidos por lo que pudimos realizar, agradecidos por la participación en las diferentes comisiones y con la tarea pendiente de continuar con la asamblea extraordinaria para evaluar el proceso de perdón y reconciliación.

miércoles, 14 de agosto de 2013

RESEÑA ASAMBLEA DE LA UNIDAD DE PASTORAL CAMPESINA


2 y 3 de agosto 2013. Centro de Formación Zoila barrera. Vía Coca Guanta

La Unidad de Pastoral Campesina, ¡vive y comparte la fe!

Al finalizar el año pastoral, como viene siendo su costumbre, la Unidad de la Pastoral Campesina se reunió, en el Centro de Formación Zoila Barrera, (situado en el Km 10 de la Vía Coca) para realizar la Evaluación de la programación pastoral 2012-2013, y a la luz de ella elaboró sus propuestas y sugerencias para presentar en la próxima Asamblea Diocesana de Pastoral, que se realizará los días 22 al 24 de agosto.

Toda la organización, infraestructura y acogida descansó sobre la zona Vía Coca Guanta, en coordinación con la Vía Dureno Pacayacu,  que son quienes durante este año y el próximo coordinan la Unidad de Pastoral Campesina. 

A la Asamblea acudieron misioner@s y ministerios de Aguas Negras, Vía Colombia, Vía Dureno Pacayacu, Vía Coca Guanta, Sevilla y Lumbaqui-Puerto Libre. Un total de 28 personas.

El ambiente de cercanía, acogida, sencillez y servicio que caracteriza a esta Unidad de pastoral una vez más se hizo presente para hacernos sentir a todas las personas que participamos como “en casa”.

Los dos días iniciamos la mañana con un rato de oración iluminados por los textos de la Palabra del día: Mt 13,54-58 ¿No es éste el hijo del carpintero?... y Mt 14,1-12 El martirio de Juan Bautista. Nos resultaron tremendamente iluminadores y motivadores.

o   El viernes 2, dedicamos la mañana al taller formativo LA MISIÓN ITINERANTE a cargo del P. Paco Martinelli, quien nos comparte la utopía de lo que supone la MISIÓN y el proceso  del Equipo Itinerante de la Visitación (monfortianos), que nace para acompañar los ríos de las fronteras  de Colombia, Ecuador y Perú.  El SUEÑO de una Patria grande, sin fronteras, se hace realidad con luces y sombras a lo largo del tiempo. Un SUEÑO que se inspira en Mons. Proaño, Mons. Gonzalo, y tantas otras personas que en la Iglesia se atreven a soñar. En la tarde se compartieron las evaluaciones del año pastoral 2012-2013, y se analizaron aspectos de la coyuntura socio-económica-política y eclesial.

o   El sábado 3, después de la oración nos preguntamos por nuestro sueño personal,  y por el sueño de ISAMIS en este momento. Esta dinámica nos motivó a SOÑAR  y nos ayudó a disponernos para buscar propuestas y lograr acuerdos de cara a la programación pastoral campesina del próximo año pastoral, y la Asamblea Diocesana de Pastoral 2013, con el fin de dar vida y compartir la fe.  

Los sueños personales nos los llevamos  guardados en el corazón como lo hizo María primera creyente y seguidora de Jesús, y los sueños de ISAMIS los formulamos así:

ü  Mantener y fortalecer este “modo lindo” de SER Iglesia en Sucumbíos

ü  Iglesia participativa, Comunidad ministerial reconciliada, misionera,  fiel a Jesús y al Evangelio. Donde los pobres son los protagonistas: semilla, luz, sal y fermento en medio del mundo

ü  Una Iglesia con  un Obispo pastor “que huela a oveja”, cercano a la gente, sobre todo a las “ovejas descarriadas”, a los pobres. Un obispo que viva su ministerio como SERVICIO en diálogo permanente con el Pueblo de Dios, con la Iglesia: Comunidad de comunidades.

ü  Una Iglesia Comunidad que acoja el regreso de Mons. Gonzalo,  y a los misioneros carmelitas expulsados. Con una  catedral no de bloques, sino de corazones diversos y universales, que acoja siempre, y no cierre nunca sus puertas.

         Regresamos en la tarde de este segundo día, a nuestras zonas con sueños que nos inspiran y nos motivan como Unidad de Pastoral Campesina,  a seguir caminando y compartiendo nuestra fe, anunciando a Jesús  en medio del pueblo. Juntos soñamos e hicimos experiencia de  lo que dice el canto: “No se puede sepultar la luz, no se puede sepultar la vida, no se puede sepultar un pueblo que busca la libertad…Cantarán por los caminos y su voz resonará, a lo largo de toda la historia como un eco que siempre se oirá, a lo largo de toda la historia como un eco que no acabará”. ¡Amén!