viernes, 10 de abril de 2015

¡Felices pascuas!!!



ALELUYA, RESUCITÓ

“Ha resucitado… Él va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis, como os dijo”. Mc 16, 7
Con esta alegría compartimos nuestra felicidad por la Pascua del Señor. El va delante y nos espera en las periferias de la Galilea de hoy.
Fue una experiencia reconfortante vivida en estos días en la tradicional Semana Santa, evangelizada por el Misterio Pascual del Señor del triduo pascual. La concurrencia y participación en las diferentes zonas, sectores, parroquias y comunidades se hizo sentir. 


La fe se manifestó desde el Domingo de Ramos con las coloridas bendiciones de los ramos, las plantas, semillas y más. Las celebraciones penitenciales comunitarias  y personales como gran oportunidad de preparación para celebrar los misterios del Señor. La Misa Crismal con la renovación de las promesas sacerdotales, compromisos ministeriales y la bendición de los óleos para  administrar los sacramentos este nuevo año. La celebración de la Cena del Señor, el mandato del amor y el servicio  fue recreado y enriquecido por el compartir de las fanescas comunitarias, las visitas familiares y especialmente a los enfermos.  Otro punto fuerte de religiosidad fue la arraigada devoción al Vía Crucis en las masivas concurrencias en las procesiones, expresión del sufrimiento que vive nuestro pueblo y por las cruces que tiene que cargar. La celebración de la pasión y la muerte del Señor nos colocaban en la realidad concreta  del sistema de muerte que trituró a Jesús y que hoy se repite pero con la esperanza de revertir la historia.


Desde la cobarde oscuridad del pecado y de la muerte la  luz emergía con la buena noticia de la Resurrección del Señor en la Vigilia Pascual. El pregón pascual nos preparaba:

“…Ésta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

…son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos...

…Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo…
…¡Que noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!...


El aleluya inundaba nuestros templos y se avivaba nuestra fe.   Una vez más la VIDA vencía a la muerte.

¡Viva la fe, viva la esperanza y viva el amor!!!
 “Vos que estás resucitando en cada brazo que se alza,
para defender al pueblo del dominio explotador.
Porque estás vivo en el rancho en la fábrica, en la escuela.
Creo en tu lucha sin tregua creo en tu Resurrección”.

El proceso cuaresmal que nos preparó para la Semana Santa, para el triduo pascual, nos deja un grandioso regalo de la mano del Papa Francisco. Él, anunció el pasado 19 de marzo con la ocasión de la Jornada de Oración “24 horas para el Señor” que el próximo año 2016 será un Año Santo  de la Misericordia, coincidiendo con el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II (1962-1965). Recordamos que el lema de su pontificado es "Lo miró con misericordia y lo eligió". Por eso, siempre nos recuerda “nuestro Dios es pura misericordia”, que su mensaje es la misericordia
Gracias Francisco, por invitarnos a volver a la teología de la misericordia.
Gracias Señor por tu Hora de la Misericordia.

“Oh Sangre y Agua que brotaste del Santísimo Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros en ti confío”.