lunes, 29 de abril de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
LA PRIMERA COMUNIDAD CRISTIANA
Hechos de los Apóstoles 2, 42-47
[42] Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles,
a la convivencia,
a la fracción del pan y
a las oraciones.
[43]Toda la gente sentía un santo temor,
ya que los prodigios y
señales milagrosas se multiplicaban
por medio de los apóstoles.
[44] Todos los que habían creído vivían unidos; compartían todo cuanto tenían,
[46] Todos los días se reunían en el Templo con entusiasmo,
partían el pan en sus casas y compartían
sus comidas con alegría y
con gran sencillez de corazón.
[47] Alababan a Dios y se ganaban la simpatía de todo el pueblo; y el Señor
agregaba cada día a la comunidad a los que quería salvar.
FIESTA COMPARTIR 2013
[42] Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles,
a la convivencia,
a la fracción del pan y
a las oraciones.
[43]Toda la gente sentía un santo temor,
ya que los prodigios y
señales milagrosas se multiplicaban
por medio de los apóstoles.

[46] Todos los días se reunían en el Templo con entusiasmo,
partían el pan en sus casas y compartían
sus comidas con alegría y
con gran sencillez de corazón.
[47] Alababan a Dios y se ganaban la simpatía de todo el pueblo; y el Señor
agregaba cada día a la comunidad a los que quería salvar.
FIESTA COMPARTIR 2013
LOS HECHOS OCURRIDOS EN LA CATEDRAL DE LAGO AGRIO PARALELAMENTE AL RETIRO DIOCESANO
Por la magnitud de los hechos,
que revisten importancia en la vida
eclesial y social de Sucumbíos, por lo que ha pasado, está pasando y pasará,
registramos lo ocurrido la semana
pasada. Aquí presentamos una primera parte de dos:
Hacemos presente que del lunes 15
al jueves 18 del mes en curso (abril), se realizó el Retiro Diocesano
programado para este Año Pastoral, en las dos modalidades, en la ciudad de
Nueva Loja, una para campesinos/as e indígenas durante el día y otra para urbanos/as
en las noches. El primero contó con la importante presencia de Mons. Mietto y
en el segundo, además de la ausencia total de los padres colaboradores y del P.
Gabriel Prandi, Párroco de la Catedral N. Sra. del Cisne de Nueva Loja y
Pro-vicario de Sucumbíos, en estas jornadas diocesanas de Retiro, ocurrió un
hecho de grave trascendencia para la vida eclesial y social de Sucumbíos, que a
continuación registramos:
El hecho tiene que ver con el Retiro Urbano. El lugar previsto para
esto era la Catedral, como lugar central de encuentro. A última hora, el mismo
día del inicio del Retiro por la mañana,
Mons. Paolo Mietto pidió que se cambiara de lugar debido a que se iba a
realizar en la misma hora y en el mismo lugar, el día lunes 15 de abril, una
reunión de Pastoral Social.
En esos días lunes 15, martes 16
y miércoles 17 de abril del presente año en la Iglesia Catedral Nuestra Sra.
del Cisne a eso de las 6 de la tarde, se presenciaron los siguientes hechos: un
grupo de alrededor de 20 personas en su mayoría de la Renovación Carismática,
lideradas por la Sra. Genoveva Altamirano, se apostaban en las afueras de la
Catedral haciendo arengas, a la vez con unos confusos rezos del Santo Rosario.
Colocaron en la puerta de la entrada una gran bandera del Estado Vaticano para
cerrar el ingreso a los salones de la Catedral, lanzando cada cierto tiempo voladores
(“cuetes”). Mientras se desarrollaban estas acciones, tanto el P. Gabriel
Prandi, como el P. Ricardo Ruiz, se mantenían cercanos al grupo manifestante.
Varias personas que concurrían al Retiro, por motivo de la confusión creada a
última hora por el cambio de lugar, fueron ofendidas con palabras y gestos. El
último día se pudo ver que algunos de los manifestantes portaban palos y
fierros.
Lamentamos estos hechos. Mantuvimos
y seguimos manteniendo la oración permanente por nuestra Iglesia, actitud
pacifista y abierta a la reconciliación en todas las acciones desarrolladas desde
nuestra programación pastoral colectiva del inicio del año, y con aprobación de
Monseñor Paolo Mietto, nuestro Obispo Administrador Apostólico.
Continuaremos el lunes 29 de
abril con la segunda parte de esta nota.
viernes, 26 de abril de 2013
Y SE VIENE LA RUEDA DE PRENSA SOBRE EL CASO "PUTUMAYO"
C O N V O C A T O R I A
El Vicariato Apostólico de San Miguel
Sucumbíos – Misión Carmelita, convoca a los medios de comunicación, locales,
nacionales e internacionales, al igual que a las autoridades civiles,
instituciones, organizaciones y ciudadanía en general a la Rueda de Prensa
sobre la transparencia y correcto destino de los fondos del “Caso Putumayo” por
parte de Mons. Gonzalo López Marañón y el Vicariato Apostólico de San Miguel de
Sucumbíos- Misión Carmelita. Este evento se realizará el próximo lunes 29 de
abril del presente año, a las 10:00 h. en el Kiosco de la Casa Diocesana,
ubicada en la Vía Aguarico Km. 2 ½.
Por la
importancia que tiene esta información, apreciaremos su participación.
Mons. Paolo
Mietto
Administrador
Apostólico del Vicariato de San Miguel de Sucumbíos
jueves, 25 de abril de 2013
CAMPAÑA DE DIFAMACIONES - Caso "Los 11 del Putumayo"
Sistematicamente se empezó una campaña de difamaciones y mentiras en torno a este caso, por parte de gente sin escrúpulos que vio la oportunidad de sacar provecho de noticias falsas y mal intencionadas, publicando (como siempre) falsedades para causar daño a la Iglesia Católica de Sucumbíos.
Uno de estos casos es el siguiente:
ASÍ
SE RESISTE A LA DIFAMACIÓN
TARJETA
ROJA A LA DIFAMACION
NO
SE PUEDE SEPULTAR LA LUZ
NO
SE PUEDE SEPULTAR LA VIDA
miércoles, 24 de abril de 2013
Y SE VIENE LA FIESTA DEL COMPARTIR URBANO
ORACION DEL COMPARTIR DE ISAMIS
PADRE VENIMOS ALEGRES ANTE TI
A DARTE GRACIAS POR LA VIDA
EL TRABAJO Y LA MADRE TIERRA
QUE CADA DIA NOS DA SUS FRUTOS PARA
ALIMENTARNOS.
PADRE BUENO, CON AMOR SENCILLEZ Y GRATITUD
COMPARTIMOS Y OFRECEMOS NUESTRA
OFRENDA
EN SEÑAL DE FIDELIDAD
A NUESTRA MADRE IGLESIA
COMO VERDADEROS DISCÍPULOS MISIONEROS
TESTIGOS DE TU REINO
PADRE RECÍBELA EN NOMBRE DE NUESTRO
SEÑOR JESUS. AMÉN
¡¡¡VIVA EL COMPARTIR!!!
lunes, 22 de abril de 2013
JORNADA DIOCESANA DE RETIRO ANUAL EN SUCUMBÍOS
Continuando con la alegría pascual, del lunes 15 al
jueves 18 de abril pasado se realizó la Jornada Diocesana de Retiro en nuestra
Iglesia de San Miguel de Sucumbíos, Ecuador, programado desde el inicio del
presente Año Pastoral.
Desde hace 12 años, se viene realizando un retiro
diocesano anual abierto a todas las pastorales: campesina, urbana, negra e
indígena, a servicios y movimientos: a Ministerios o servidores/as laicos/as de
las comunidades; misioneros y misioneras laicos/as, religiosos/as y laicos/as
de los Equipos de Vida y de los servicios pastorales y generales, a voluntarios
y colaboradores de estos mismos servicios, a integrantes de los movimientos
apostólicos presentes en el Vicariato como el Juan XXIII y la Renovación
Católica Carismática.
Un eje profundo trabajado en nuestra Iglesia a lo
largo de estos años es la espiritualidad y una de sus acciones importantes es
la realización de estas jornadas diocesanas. Desde los años 70 siempre estuvo
presente la preocupación por la formación, la reflexión y la vivencia
espiritual en nuestra vida personal y comunitaria de nuestra querida ISAMIS.
Desde aquellos tiempos las jornadas eran intensas y tenían una duración de 15
días, acompañados/as por importantes teólogos/as. Dados los variados cambios
sociales de nuestra provincia se procedió a adecuar esta instancia a los nuevos
tiempos. Por eso, desde el mes de agosto que era lo habitual, junto a la
Asamblea Diocesana, se pasó a realizar en el tiempo de Pascua, para compartir
en espíritu de alegría, la experiencia pascual misionera. También se cambió la
modalidad de acuerdo a las nuevas posibilidades de la gente, para ampliar la
participación, realizando dos jornadas: una diurna para quienes pueden disponer
de tiempo completo esos días, como la mayoría de campesinos/as e indígenas y
algunas de la pastoral negra, y una vespertina- nocturna para las personas de
la pastoral urbana en Lago Agrio. Además, uno de los grandes proyectos
trabajados y logrados fue el Centro de Espiritualidad “Monte Carmelo” en Puerto
Libre, el cual viene realizando una gran labor pastoral.
En esta etapa marcada por “la implantación de un
nuevo modelo pastoral”, una de las pretensiones ha sido de eliminar este importante
espacio de fortalecimiento espiritual. En la Pascua del 2011, tiempo de la administración
de los Heraldos del Evangelio, no permitieron realizar esta jornada, peor aún,
ni propusieron ningún espacio alternativo de este tipo. El año pasado, en la
Pascua del 2012, ya con Mons. Paolo Mietto se pudo realizar el retiro con el
tema de la Reconciliación, con asesoría de un Equipo especializado de Colombia.
En esta ocasión, a última hora, ya hubo una situación muy rara al haber
realizado dos eventos de este tipo a nivel urbano, en vez de mantener la única
actividad programada. A pesar de esta adversidad, es evidente la mala
comprensión de la reconciliación, puesto
que se han realizado acciones paralelas al no integrarse la renovación
carismática con el grupo diocesano. Para quienes somos ISAMIS, fue una
experiencia espiritual reconfortante para seguir apostando por la
reconciliación; salimos fortalecidos y con la alegría inmensa de haber recuperado
tan importante espacio de reflexión y oración diocesana.
En este año 2013, una vez más hemos desarrollado
esta jornada diocesana, con la asesoría del P. Lauren Fernández, SVD, biblista
con muchos años de trabajo en la Conferencia Episcopal en el área de Magisterio.
La temática fue el Año de la Fe y la Nueva Evangelización, para lo cual
contamos con el material de la Semana Bíblica ofrecido por la misma Conferencia
Episcopal Ecuatoriana, es decir, firmado por los mismos obispos. Igualmente
como se ha hecho en estos últimos años, lo hicimos en las dos modalidades, el
evento campesino e indígena que se vio un poco disminuido en número, mientras
que a nivel urbano hubo una importante concurrencia, a pesar del imprevisto cambio
de lugar de la Catedral de Lago Agrio a la Iglesia del Divino Niño. Al
finalizar tuvimos una bonita celebración eucarística presidida por Mons. Paolo
Mietto, compartimos un refrigerio y mantuvimos un necesario y oportuno diálogo
con Monseñor Mietto.
La experiencia ha sido muy agradable, hemos llenado
nuestro espíritu, hemos mirado a Jesús
Resucitado y él nos sigue guiando a vivir la fe que nos fue transmitida y,
seguimos comprometidos con la Nueva Evangelización del tiempo nuevo post-conciliar.
Lamentablemente, no podemos pasar por alto y registrar que mientras
realizábamos esta importante jornada diocesana, en la Catedral un pequeño grupo
no mayor de 20 personas, liderado por la Señora Genoveva Altamirano, se reunieron
en las afueras de la Catedral y utilizando una larga bandera del Estado
Vaticano impidieron el ingreso a las personas que se dirigirían a participar
del Retiro Diocesano.
A pesar de todo, seguimos adelante guiados por el
Buen Pastor que da su vida por sus ovejas. Es la alegría pascual del Resucitado
crucificado.
¡¡¡Viva
la fe,
Viva
la esperanza,
Viva
el amor!!!
domingo, 21 de abril de 2013
UNA IMAGEN PROVOCADORA
Jn 10,27-30
Resulta
extraña la imagen del pastor para una sociedad tecnificada. Pero en tiempos de
Jesús era totalmente provocadora. En primer lugar, porque los pastores eran
seres excluidos de las decisiones políticas o económicas. Religiosamente
hablando no estaban dentro de ninguna ortodoxia ni es esperaba ningún aporte
por su parte. En segundo lugar, porque decir “pastor de Israel” es apelar a la
vocación mesiánica que tenía el rey y a la denuncia profética contra los
gobernantes.
Jesús ha descubierto su vocación y misión en
este mundo mientras ha ido practicando la misericordia de Dios con los
pequeños. Siente dentro de sí la llamada a unir lo disperso, como una gallina
reúne a sus polluelos, como aquel pastor que no se ocupa de sí sino de su
rebaño (cf. Ez 34). Percibe al igual que percibieron los profetas, que los dirigentes no están siendo pastores,
sino que dispersan al rebaño, que hacen injusticias, que cometen terribles
arbitrariedades muchas veces en nombre de lo divino, que no se preocupan de la
gente, que no reaniman a los que pueden liderar cambios sino que los someten.
Ha experimentado que a los líderes políticos y religiosos no les importa la
calidad de vida de la gente, si están o no están enfermos, si tienen o no
necesidades. Y ve que estas actitudes han tenido consecuencias perjudiciales
para todos: la dispersión del pueblo. Ahora las ovejas son presa fácil para todo
tipo de calamidades porque no hay una preocupación real por ellas. Ahora es el
momento de las responsabilidades. Todo lo que está pasando, tiene su raíz y
origen en los pastores del pueblo.
En este momento es cuando Dios sale por ellas y
vuelve a decir: ¡aquí estoy, soy yo! ¡Me ocuparé de ellas en persona! Las voy a
sacar de la dispersión, las reuniré y las conduciré de nuevo a la tierra, tal y
como dije desde el principio. Descansarán, claro que sí, yo mismo las llevaré a
descansar. Al contrario de lo que han hecho los reyes y sacerdotes, yo sí
buscaré a la que esté perdida, traeré a la extraviada, curaré a la enferma,
velaré por la sana y las cuidaré con justicia a todas, tanto a las gordas como
a las débiles. Reintegraré a las excluidas y las salvaré poniéndolas a
resguardo de los ladrones. (Cf. Ez 34,11-ss)
Pero la dramática de la existencia de Jesús es
terrible, porque al final, descubre a pesar de esa vocación suya, que le toca entregar la vida y no ver cumplida
la aspiración más querida y sagrada: el cambio total en las relaciones
sociales, la desaparición de las fronteras de la exclusión y la creación de un
mundo nuevo donde reine la justicia. Quiere ser parte de esta cadena de testigos y dar cumplimiento a las
promesas de un Dios que aparecerá como Pastor de su pueblo. Abrirá el camino
pero será a costa de su propia vida, a costa de la persecución y la amenaza, la
incomprensión y la violencia sobre él.
Los suyos no pueden comprender esta aspiración suya que lo compara a
Dios: lo tratan de endemoniado, se dividen, discuten y quieren apedrearlo.
Leída desde estas claves la Palabra interpela a
la ciudadanía: ¡Cuántas injusticias cometidas! ¡Cuánto desinterés en las
sociedades por la suerte de los excluidos! ¡Cuánta arbitrariedad y dejación de
los poderes políticos! Pero también es una denuncia para los líderes religiosos
que siguen teniéndose por pastores del rebaño y que tantas veces se
despreocupan de los reales intereses de la gente sencilla, no buscan caminos de
justicia y se conforman con el actual estado de cosas sin ningún remordimiento,
ocupados quizás en su burocracia y sus condenas.
Esta Palabra también nos interpela y consuela
a los y las discípulas de Jesús en este momento.
- Nos interpela en la medida que nos sitúa en medio de las realidades que vivimos y nos hace mirar hacia los lugares de exclusión y de injusticia, donde se producen continuamente discriminaciones, violación de la dignidad de las personas y donde se ataca a los débiles con total impunidad.
- Nos consuela en la medida que fortalece la misión que Jesús nos encomienda: ser en la medida de nuestras fuerzas, posibilitadores de la vertebración de los tejidos sociales y comunitarios rotos por el sistema de mercado y sus vaivenes; seguir denunciando las injusticias que se cometen en la ribera del Putumayo: seguir trabajando por las relaciones de equidad en nuestros recintos y cantones; seguir cultivando la utopía de la liberación integral desde los pobres por causa del Reino como lo único necesario.
martes, 16 de abril de 2013
¿Qué dice la enseñanza de la Iglesia? 2 / 3
En este tiempo de shock, provocado por
tan transcendente decisión, es
una constante en el ámbito litúrgico que el nuevo carácter y estilo de esta
IMPLANTACION, ha atropellado la experiencia litúrgica de nuestro caminar de
Iglesia de San Miguel de Sucumbíos. Teniendo presente que nuestra Iglesia por
su carácter sacramental es rica en la expresión de sus signos y símbolos, como
nos presenta la Sacrosantum Concilium, de ahí la importancia, de los hechos
simbólicos ocurridos puntualmente en la significativa celebración diocesana,
que tienen en el imaginario del mundo cristiano porque hablan sin necesidad de
las palabras, más todavía si consiguiéramos presentar todo lo que viene
sucediendo este tiempo. Por eso, esta radical implantación tiene sus símbolos,
signos, ritos, etc. Y, es importante
conocerlos, no sin antes tener presente
las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia.
La liturgia y la espiritualidad son
elementos importantes de la vida cristiana y eclesial. Dentro del marco del
proceso de renovación iniciado por el Vaticano II la liturgia y la
espiritualidad eran aspectos de gran preocupación, lo que condujo a que la
Sacrosantum Concilium fuera el primer documento en ser aprobado, y por eso
desde su primer numeral insiste en la urgencia de “acrecentar.., adaptar…, promover… y fortalecer lo que sirve para invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia.
Por eso cree que le corresponde de un modo particular proveer a la reforma y al
fomento de la liturgia” SC. 1. También nos dice “la liturgia, por cuyo medio “se ejerce la obra de nuestra redención”,
sobre todo en el divino sacrificio de la Eucaristía, contribuye en sumo grado a
que los fieles expresen en su vida y manifiesten a los demás el misterio de
Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia” SC. 2.
Varios numerales de esta Constitución
nos invitan a renovar la liturgia, valorando especialmente la participación,
insiste en la formación y el papel de los pastores en impulsar esta renovación.
Aquí algunos numerales.
El num. 21 insiste en la renovación litúrgica, teniendo en cuenta que hay cosas que son inmutables
por su institución divina y otras mutables, “que en el decurso del tiempo
pueden y aún deben variar”, que será desde luego con un fraterno
sentido de discernimiento eclesial.
“Para
que en la sagrada Liturgia el pueblo cristiano obtenga con mayor seguridad
gracias abundantes, la santa madre Iglesia desea proveer con solicitud a una
reforma general de la misma Liturgia. Porque la Liturgia consta de una parte
que es inmutable por ser la institución divina, y de otras partes sujetas a
cambio, que en el decurso del tiempo pueden y aún deben variar, si es que en
ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza íntima
de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados.
En esta
reforma, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con
mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo
cristiano pueda comprenderlas fácilmente y participar en ellas por medio de una
celebración plena, activa y comunitaria”.
Para este espíritu de renovación
eclesial era necesario la formación y
educación litúrgica para la participación activa del Pueblo de Dios, y así
superar el pasivo papel de espectadores, esto lo manifiesta los numerales 14,
19 y 48:
“La santa madre Iglesia desea ardientemente
que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y
activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la Liturgia
misma y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo, el pueblo
cristiano, "linaje escogido sacerdocio real, nación santa, pueblo
adquirido" (1 Pe., 2,9;
cf. 2,4-5). Al reformar y fomentar la sagrada Liturgia hay que tener muy en
cuenta esta plena y activa participación de todo el pueblo, porque es la fuente
primaria y necesaria de donde han de beber los fieles el espíritu
verdaderamente cristiano, y por lo mismo, los pastores de almas deben aspirar a
ella con diligencia en toda su actuación pastoral, por medio de una educación
adecuada”. Y como no se puede esperar que esto ocurra, si antes los mismos
pastores de almas no se impregnan totalmente del espíritu y de la fuerza de la
Liturgia y llegan a ser maestros de la misma, es indispensable que se provea
antes que nada a la educación litúrgica del clero”.
“Los
pastores de almas fomenten con diligencia y paciencia la educación litúrgica y
la participación activa de los fieles, interna y externa, conforme a su edad,
condición, género de vida y grado de cultura religiosa, cumpliendo así una de
las funciones principales del fiel dispensador de los misterios de Dios y, en
este punto, guíen a su rebaño no sólo de palabra, sino también con el ejemplo”.
SC. 19.
“Por tanto, la Iglesia, con solícito cuidado,
procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extraños y
mudos espectadores, sino que comprendiéndolo bien a través de los ritos y
oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acción sagrada,
sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo
del Señor, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a sí mismos al ofrecer la
hostia inmaculada no sólo por manos del sacerdote, sino juntamente con él, se
perfeccionen día a día por Cristo mediador en la unión con Dios y entre sí,
para que, finalmente, Dios sea todo en todos”. SC 48.
Es importante resaltar la liturgia como
cumbre y fuente de la vida de la Iglesia, esto nos dice el numeral 10:
“No obstante, la
Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo
tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apostólicos se
ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se
reúnan para alabar a Dios en medio de la Iglesia, participen en el sacrificio y
coman la cena del Señor… …Por tanto, de la Liturgia, sobre todo de la
Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la
máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella
glorificación de Dios, a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a
su fin”. SC. 10.
Pero a pesar de tanta importancia de la
liturgia, el numeral 9 nos dice que:
“La sagrada
Liturgia no agota toda la actividad de la Iglesia, pues para que los hombres
puedan llegar a la Liturgia es necesario que antes sean llamados a la fe y a la
conversión”.
La liturgia nos ayuda a crear la disposición
personal para que se desarrolle este ambiente propicio que nos permite el
encuentro con el Señor, esto nos dice el numeral 11:
“Mas, para asegurar
esta plena eficacia es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada
Liturgia con recta disposición de ánimo, pongan su alma en consonancia con su
voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano. Por esta
razón, los pastores de almas deben vigilar para que en la acción litúrgica no
sólo se observen las leyes relativas a la celebración válida y lícita, sino
también para que los fieles participen en ella consciente, activa y
fructuosamente”.
Otro aspecto que tiene importante relieve por los
hechos que se vienen dando en nuestra Iglesia Local, aludimos al papel del
Obispo y la Catedral, en este ámbito litúrgico. A esto nos refiere el numeral
41:
El Obispo
debe ser considerado como el gran sacerdote de su grey, de quien deriva y
depende, en cierto modo, la vida en Cristo de sus fieles.
“Por eso, conviene
que todos tengan en gran aprecio la vida litúrgica de la diócesis en torno al
Obispo, sobre todo en la Iglesia catedral; persuadidos de que la principal
manifestación de la Iglesia se realiza en la participación plena y activa de
todo el pueblo santo de Dios en las mismas celebraciones litúrgicas,
particularmente en la misma Eucaristía, en una misma oración, junto al único
altar donde preside el Obispo, rodeado de su presbiterio y ministros”.
Finalmente, un aspecto que va a tener
profunda importancia en la situación que vivimos y que aparece difusamente
es la relación de la liturgia con la espiritualidad. Este elemento
consideramos la clave del tema en cuestión. Esto queda recogido en el numeral
12:
“Con todo, la
participación en la sagrada Liturgia no abarca toda la vida espiritual. En
efecto, el cristiano, llamado a orar en común, debe, no obstante, entrar
también en su cuarto para orar al Padre en secreto; más aún, debe orar sin
tregua, según enseña el Apóstol. Y el mismo Apóstol nos exhorta a llevar
siempre la mortificación de Jesús en nuestro cuerpo, para que también su vida
se manifieste en nuestra carne mortal. Por esta causa pedimos al Señor en el
sacrificio de la Misa que, "recibida la ofrenda de la víctima
espiritual", haga de nosotros mismos una "ofrenda eterna" para
Sí”.
Hasta
aquí la enseñanza de nuestra madre Iglesia.
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