martes, 14 de mayo de 2013

FIESTA URBANA DEL COMPARTIR EN LAGO AGRIO - 28 de abril 2013




NOTA PREVIA: El viernes 26 de abril al final del artículo que publicamos aquí en nuestro blog, con el título de “Hechos ocurridos en la Catedral de Lago Agrio paralelamente al Retiro Diocesano”, habíamos anunciado para el lunes 29 una segunda parte, como reflexión sobre esos hechos. También habíamos venido compartiendo nuestra preparación y motivación para la Fiesta del Compartir Urbano 2013. Sin embargo, por la gravedad de los nuevos acontecimientos ocurridos en nuestra Iglesia, el 28 de abril, día de la Fiesta, compartidos con ustedes, nuestros lectores, a través de la carta de M. Mietto y de nuestro Manifiesto de apoyo a él y a su carta, nos ha obligado a modificar nuestro ofrecimiento. El primero, el artículo anunciado pide ahora una reflexión actualizada y el segundo, hace que ofrezcamos con un poco de retraso, esta crónica sobre nuestra Fiesta del Compartir Urbano 2013. Esta Fiesta  marca un hito en el peregrinar de esta Iglesia santa y pecadora que trata de ser fiel al Señor.




El pasado domingo 28 de abril, en la ciudad de Nueva Loja, cantón Lago Agrio, Sucumbíos, celebramos la Fiesta Urbana del Compartir 2013. Desde las 06h30 de la mañana empezamos a colocar los puestos de comida organizados por las comunidades de cada sector de la ciudad, en el lugar asignado y autorizado por el Municipio que comprende el pasaje entre el Parque Central y la Plazoleta de la Iglesia Catedral.

Mons. Paolo Mietto, Administrador Apostólico del Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos, había llegado también muy temprano para celebrar la Misa ordinaria de 06h30, pero le fue impedido ingresar a la Catedral y celebrar la Misa, según versión propia de él, por un grupo de menos de 30 personas de los movimientos de la Renovación Carismática y del Rosario Diario, liderados por la Dra. Genoveva Altamirano.



Por este motivo, por pedido de la gente a Mons. Mietto, improvisadamente  celebró a las 7h30 una Misa Campal, la cual llenó de fuerza motivadora para empezar tan significativo día de Fiesta cristiana, inspirada en la experiencia de los primeros cristianos como nos relata Hech. 2, 42-47.La Misa se celebró con fervorosa devoción y alegría, con animados cantos acompañados con una guitarra, con una participada oración de los/as fieles y un nutrido grupo de participantes en la Fiesta del Compartir para dar de sí y de haberes y talentos, y para recibir el Pan de Vida.

Queda constancia de que Monseñor fue impedido de celebrar en su sede, ya que esta Misa no era parte del programa de la Fiesta del Compartir.

Ya desde las 09h00 la comida estaba lista y luego de la bendición de M. Mietto como estaba previsto, los puestos comenzaron a expenderla a quienes se acercaban al lugar. La atención de los hermanos y hermanas era muy atenta y cordial, generándose un clima fraterno muy agradable. Pues era una gran oportunidad para testimoniar el “miren como se aman” de los primeros cristianos. Algunos se reencontraban a los tiempos, lo que llenaba de mayor alegría. 



 A las 10h30 se celebró la solemne Eucaristía de la Fiesta del Compartir. Una vez más Mons. Mietto fue impedido de celebrar en su sedee igualmente la Pastoral Urbana y todos/aslos/as fieles fuimos excluidos de la Catedral. Fue en la plazoleta donde pudimos celebrar una alegre Misa Campal que él presidió. Junto a él concelebraron el P. Raúl Usca, el P. Pablo Torres, el Diácono Hugo Cevallos y también estuvo el P. Gabriel. Improvisado el lugar, con ciertas limitaciones que no opacaban la alegría de corazón que compartíamos para vivir la “Casa y Escuela de Comunión”. La Palabra de Dios de este domingo estaba centrada en el mandamiento del amor que Jesús nos mandó a vivir, pero de manera especial amando a los enemigos. Y para lo que directamente nos ocurría a los/as presentes, por lo que estábamos viviendo en directo, Monseñor se animaba y nos animaba a soportar las tribulaciones con base en la experiencia del apóstol Pablo y los primeros cristianos que nos relataba la lectura de los Hechos de los Apóstoles. Igualmente, Monseñor enfatizó con una meditación la importancia de la Oración del Compartir, la misma que fue acompañada con una sentida resonancia. Fue maravilloso. El gesto del Compartir en la ofrenda fue celebrado con la profundidad que caracteriza a este momento en nuestra Iglesia.

Terminada la Misa Solemne a pesar de las dificultades, se mantuvo un buen ambiente, alegría, participación y serenidad de los ministerios y comunidades, mientras se desarrollaba la venta de comida y el bingo cultural, con buena afluencia de gente lográndose desarrollar la Fiesta del Compartir, celebrando y disfrutando el encuentro con el Señor de la Vida, entre nosotros/as hermanos y hermanas de las comunidades, y las comidas, los dones y la diversión en las presentaciones culturales y el bingo. El programa terminó a las 15:30 h. como estaba previsto.



Podemos concluir que la Pastoral Urbana desarrolló la Fiesta del Compartir con tranquilidad y esperanza, celebramos la Eucaristía que es el mayor signo de Compartir que Jesús nos dejó en el “Hagan esto en memoria mía”. Y celebramos dos misas presididas por nuestro Obispo, y no una como estaba previsto. Fue una propuesta de VIDA, como siempre se ha sembrado VIDA en estas tierras. Hubo comida, hubo alegría, era un programa abierto y público, el corazón estaba abierto para acoger e incluir, estaban las mayorías.

Lamentablemente, al margen de la Fiesta hubo los acontecimientos graves protagonizados por el grupo reducido que se tomó la Catedral, intentó boicotear la Fiesta sin conseguirlo, con medios que no enumeraremos y excluyó al Obispo de su sede Catedral, igualmente a la Pastoral Urbana y a los/as fieles comunes y corrientes que acudían a Misa. Hubo observadores del Estado. Se ha hecho más visible y evidente el fundamentalismo y la sectarización de este grupo, identificado en nuestro Manifiesto de apoyo a M. Paolo Mietto y a su carta, que están publicados en este mismo blog.



Confiamos en que las autoridades eclesiásticas y civiles pongan freno a este proceso de EXCLUSIÓN que viene intentándose desde el 30 de octubre de 2010, para que hechos como estos, no puedan vuelvan a darse pues son contrarios al amor fraterno, a la práctica acogedora e incluyente de todos/as de nuestra Iglesia local y además ponen en riesgo la convivencia pacífica y la estabilidad social de nuestra provincia.