viernes, 6 de septiembre de 2013

ASAMBLEA EXTRAORDINARIA DE LA UNIDAD DE PASTORAL URBANA

Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos
20 DE AGOSTO 2013

Como lo habíamos anunciado seguimos compartiendo los acontecimientos que ocurren en nuestra Iglesia de Sucumbíos y aunque con un poco de retraso esta nota, sobre la Asamblea Extraordinaria de la Unidad de Pastoral Urbana, sigue teniendo validez por la importancia e implicaciones de lo ocurrido y su relación con algunos eventos de la Asamblea Diocesana de Pastoral realizada enseguida de ella.
El día 10 de agosto pasado, en Lago Agrio, con la presencia de Mons. Mietto, se realizó la Asamblea de la Unidad de Pastoral Urbana para la evaluación del año pastoral 2012-2013, sobre la cual presentamos una nota anteriormente y se decía y recuerda ahora, que antes de terminar esa Asamblea se acordó allí mismo, por tiempo y por la importancia del tema, realizar 10 días más tarde, ya en vísperas de la Asamblea Diocesana, una Asamblea Extraordinaria de la Unidad para evaluar el Proceso de Perdón y Reconciliación de nuestra Iglesia.
El 20 de agosto acudimos a la Asamblea convocada y nos llevamos la sorpresa de que el salón parroquial previsto para la reunión NO estaba preparado y que lamentablemente no estaba presente ninguno de los padres colaboradores, ni ninguna de las personas que con ellos, mantienen sin razones ni propuestas alternativas, cuestionamientos, críticas y acciones de Iglesia paralela a los procesos y prácticas pastorales de nuestra Iglesia de San Miguel de Sucumbíos, y que sí habían participado en la Asamblea del día 10. ¿Cómo entender la conducta de haber participado en la Asamblea Ordinaria de la Unidad de Pastoral Urbana y luego, habiendo acordado en ella la Asamblea Extraordinaria con tema tan vital en nuestra Iglesia, dejar de hacerse presentes en bloque las personas de esa posición?
Esta situación causó gran indignación por la falta de respeto, de responsabilidad y de seriedad de quienes buscan desestabilizar el trabajo pastoral de nuestra Iglesia e intentan implementar una Iglesia paralela, y por la negativa evidente de ese grupo a avanzar no solo en la evaluación sino en el proceso mismo de perdón y reconciliación.
Sin embargo, la Asamblea Extraordinaria se desarrolló normalmente con los/as presentes, en importante número y activa participación, buscando definir sobre hechos objetivos y no sobre intenciones o deseos, la revisión de logros, dificultades y sugerencias sobre la Propuesta del Proceso de Perdón y Reconciliación de la Asamblea Diocesana de Pastoral del año pasado. Este trabajo se incorporó luego al resto de la Asamblea ordinaria para ser presentado con el de las demás Unidades de Pastoral: Campesina, Indígena y Negra a la Asamblea Diocesana de Pastoral en nuestra XXVI Asamblea Diocesana de Pastoral.
El Evangelio del domingo próximo y la realidad del mundo por la que oraremos a pedido del Papa Francisco nos hará también preguntarnos sobre la coherencia y radicalidad de nuestro seguimiento al Señor porque darle el “sí” a Jesús implica estar de acuerdo con sus exigencias y nos hará preguntarnos si nos dejamos transformar y si transformamos el mundo con Su Palabra, como Él lo exige.