sábado, 21 de julio de 2012

Solidaridad desde el Azuay


IGLESIA DEL AZUAY - VICARÍA ORIENTAL
Los Agentes de pastoral de la Vicaría Oriental de la Iglesia del Azuay (laicos, hombres y mujeres, religiosas y sacerdotes), reunidos en asamblea general de evaluación y planificación de nuestro caminar pastoral los días 12 y 13 de julio del presente año,  y ante los acontecimientos que siguen suscitándose en la hermana Iglesia de Sucumbíos (ISAMIS), después de reflexionar y compartir los últimos acontecimientos, expresamos lo siguiente:

1. Afirmamos nuestro compromiso con el proyecto histórico de Dios que es el Reino de justicia, amor y paz. Esto nos lleva a radicalizar nuestro compromiso con los empobrecidos de la tierra, a visualizar el rostro de una Iglesia pobre, profética, comunitaria y en permanente defensa de la vida y búsqueda de la justicia para todas y todos. En este caminar sentimos la presencia dinámica de Jesús, el Señor de la Vida, el Dios caminante y solidario, el amigo que no falla y que nos pide fidelidad al proyecto, al Evangelio, a los pobres y a la comunidad. Esta es la fuerza que nos anima y nos une al caminar de las Iglesias hermanas y entre ellas ISAMIS.

2. Nos solidarizamos con las comunidades, las organizaciones sociales, las y los agentes de pastoral, los sacerdotes, con Monseñor Mieto y la congregación de Misioneros Carmelitas por el fallecimiento del Padre JESÚS ARROYO (misionero entregado, sacerdote solidario, evangelizador de los pobres, compañero de las organizaciones, profeta de la verdad, incansable luchador por la justicia, revelador del rostro de Dios Amor); su partida física entristece y duele, pero su presencia con el Resucitado ahora es más real y permanente; que su espíritu siga acompañando el caminar de las comunidades y el resurgir de ISAMIS como lo vivieron el martes tres de Julio en la celebración de resurrección, realizada en su memoria.

3. Condenamos las acciones violentas que se han dado en contra de dos sacerdotes y un grupo de personas que participaban de la Novena a la Virgen del Carmen el día miércoles 11 del presente mes en la noche. Estas actitudes son contrarias a la vida, a la unidad, a la paz, al Evangelio y por ende contradicen el espíritu cristiano que supuestamente mueve a los agresores.

4. Exhortamos a las autoridades de la Iglesia Católica a actuar de manera inmediata para que ya se depongan actitudes reñidas con el Evangelio comunitario y liberador de Jesucristo, porque ni los Heraldos, ni los hermanos carismáticos, ni ningún otro movimiento u otros entes que actúan en las sombras de la noche o que persiguen otros intereses, están por encima del Evangelio que es llamado a la conversión, fuerza de transformación, camino de comunión y energía de liberación.

5. Aspiramos a que los últimos acontecimientos ocurridos en contra de los hermanos y hermanas, se convierta para las comunidades en fuerza de resistencia activa para que sigan como pueblo caminante en al tarea de hacer realidad el sueño de Dios que es el sueño de los pobres, de ver un mundo nuevo, habitado por hombres y mujeres nuevas que viven la solidaridad en una realidad de vida donde impere la unidad, la igualdad, el respeto y la justicia para todos y todas.

6. Nos mantendremos vigilantes para seguir tejiendo lazos de fraternidad y que en ninguna otra diócesis se vuelvan a repetir los tristes acontecimientos que siguen ensombreciendo el caminar de la Iglesia de Sucumbíos, bajo la mirada justificadora o indiferente de ciertos hombres de Iglesia.

Por último, acudimos al Dios de la Vida para pedirle que siga acompañando el caminar de las Iglesias comprometidas con su causa: el Reino, con las comunidades, con los hombres y mujeres violentados en sus derechos. Que la fuerza del Espíritu que sopla donde hay compromiso verdadero con el Evangelio y con los predilectos de su amor, hoy más que nunca se convierta en un huracán que llegue a todos los rincones de la Iglesia ecuatoriana y universal y ayude a purificar el ambiente ensombrecido por ciertos comportamientos autoritarios y nada evangélicos.

 Necesitamos en nuestra Iglesia un nuevo pentecostés, porque aunque no es tiempo propicio para avanzar, sin embargo debemos tener la capacidad y la fortaleza para resistir y no retroceder y en eso ustedes hermanas y hermanos de ISAMIS nos han dado ejemplo y el Evangelio y las comunidades les están dando la razón.

Unidos por un mismo objetivo, solidarios en una misma causa, movidos por el mismo espíritu y acompañados por el único Dios caminante, terminamos diciendo con Jesús: “Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has mantenido ocultas estas cosas a los sabios y entendidos y las haz rebelado a la gente sencilla. Sí, Padre, pues así fue de tu agrado” (Mt. 11, 25).


Con un abrazo solidario:

 La Asamblea General de la Vicaría Oriental de la Iglesia del Azuay.